La música argentina atraviesa una jornada de profundo dolor. Carlos «Indio» Solari, una de las figuras más emblemáticas e influyentes del rock nacional, murió este viernes como consecuencia de complicaciones derivadas del Mal de Parkinson, enfermedad que había hecho pública años atrás.

De acuerdo con la información brindada por la UFI 2 de Ituzaingó, efectivos policiales se presentaron en el domicilio del artista en Parque Leloir para constatar el fallecimiento. Tras las primeras actuaciones, las autoridades señalaron que no existen indicios que apunten a una causa distinta de la enfermedad crónica que padecía.

Un artista que marcó generaciones

Dueño de un perfil reservado y una enorme capacidad de convocatoria, el Indio Solari se convirtió en un ícono cultural como cantante y principal compositor de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, banda que trascendió el ámbito musical para transformarse en un fenómeno popular sin precedentes en el país.

Luego de la separación de Los Redondos en 2001, el músico inició una exitosa carrera solista junto a Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, manteniendo durante años recitales multitudinarios y una conexión única con su público que marcó la historia de las misas ricoteras.

Sus últimas apariciones

Uno de sus últimos mensajes públicos fue en mayo, cuando la Universidad de Buenos Aires (UBA) le otorgó un Doctorado Honoris Causa en reconocimiento a su trayectoria artística. Debido al avanzado estado de salud, no pudo asistir a la ceremonia, pero envió un video de agradecimiento en el que expresó su emoción por la distinción.

Su última participación vinculada a un show ocurrió en un recital de Los Fundamentalistas. A través de una grabación, interpretó algunas de sus canciones más recordadas y compartió un emotivo mensaje con los miles de seguidores presentes. Días antes también había brindado una entrevista radial en la que habló con sinceridad sobre el Parkinson, reconociendo que la enfermedad lo había obligado a «aprender a vivir de nuevo». Con su partida, el país pierde a una figura irrepetible, pero su legado musical seguirá vivo.