El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, sorprendió este jueves al proponer una reunión directa con su par ruso, Vladimir Putin, y ofrecer un alto el fuego total mientras se desarrollan las negociaciones para poner fin a la guerra iniciada en 2022.
La propuesta fue realizada a través de una carta abierta publicada por la presidencia ucraniana, en la que Zelenski planteó la posibilidad de alcanzar una salida diplomática al conflicto. “Ucrania propone poner fin a esta guerra mediante un compromiso directo entre usted y nosotros. Propongo una reunión”, expresó el mandatario.
Además, aseguró que Kiev está dispuesta a implementar un cese total de las hostilidades durante el tiempo que duren las conversaciones.
La respuesta de Moscú
Desde el Kremlin no rechazaron la iniciativa, aunque marcaron distancia. El portavoz presidencial, Dmitri Peskov, afirmó que Zelenski puede viajar a Moscú “en cualquier momento”, aunque señaló que Putin todavía no había leído la carta al momento de sus declaraciones.
Mientras tanto, Putin aseguró que continúa dispuesto a negociar una salida al conflicto, aunque mantuvo las exigencias que Rusia viene sosteniendo desde hace meses, entre ellas concesiones territoriales por parte de Ucrania.
El respaldo de Trump
La propuesta también recibió el apoyo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien celebró la posibilidad de un encuentro entre ambos líderes.
“Sería fantástico si se reunieran. Deberían hacerlo”, afirmó desde la Casa Blanca, al considerar que el diálogo directo podría abrir una nueva etapa en las negociaciones.
Un conflicto sin avances concretos
A más de cuatro años del inicio de la invasión rusa a gran escala, las conversaciones de paz permanecen estancadas. Moscú insiste en que Ucrania debe retirarse de territorios reclamados por Rusia, especialmente en la región del Donbás, mientras que Kiev rechaza esas condiciones por considerarlas una rendición.
En ese contexto, la propuesta de Zelenski aparece como uno de los movimientos diplomáticos más significativos de los últimos meses y abre una nueva expectativa sobre la posibilidad de un encuentro cara a cara entre los dos líderes que protagonizan el conflicto más grave en Europa desde la Segunda Guerra Mundial.




