Patricia Bullrich volvió a generar ruido dentro del oficialismo. La postergación de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada en el Senado del jueves pasado cayó mal en la mesa política del Gobierno y profundizó las diferencias internas.
Varios integrantes del círculo rojo libertario la acusan de “cortarse sola” y cuestionan su manejo de los números. Según ellos, la senadora reportó falta de votos para el proyecto impulsado por Federico Sturzenegger, lo que obligó a aplazar el tratamiento y generó cruces de acusaciones entre las distintas tribus.
Desde el bullrichismo defienden que faltaban dos votos clave y que era mejor ganar tiempo para negociar, especialmente en el polémico capítulo sobre tierras y manejo del fuego. Aseguran que ya tienen los 37 votos necesarios y que el miércoles podría tratarse con modificaciones.
Sin embargo, en algunos despachos de Balcarce 50 hablan de “mala praxis” y hasta la acusan de haber armado la sesión pensando en otros objetivos, como el pliego de la jueza María Verónica Michelli. Versiones que su entorno rechaza de plano.
Pese al malestar, en el Gobierno descartan una ruptura. Valoran su imagen y peso político, aunque admiten que las tensiones internas complican la agenda legislativa.
Bullrich, fiel a su estilo, respondió con un video musicalizado con la canción “Se dice de mí” de Tita Merello (versión de La Joaqui), como guiño a las críticas y su proyección hacia 2027.




