El Gobierno nacional profundiza la implementación de la Ley de Modernización Laboral y amplió la cantidad de convenios colectivos que deberán ser actualizados. A los 446 acuerdos inicialmente intimados, ahora se sumarán los convenios de empresa, lo que elevará la cifra a casi 800 negociaciones entre sindicatos y cámaras empresarias.
La Secretaría de Trabajo ya comenzó a enviar las notificaciones para que ambas partes se sienten a discutir la adecuación de los convenios a las nuevas reglas establecidas por la ley. La intención oficial es que los acuerdos se negocien de manera privada y luego sean presentados para su homologación.
Uno de los cambios más importantes es la modificación del principio de ultraactividad, que hasta ahora mantenía vigentes todos los convenios aun después de su vencimiento. Con la nueva normativa, las llamadas cláusulas obligacionales, como aportes especiales y cuotas solidarias, dejarán de tener vigencia una vez vencido el acuerdo, mientras que las condiciones laborales básicas seguirán protegidas.
La renegociación alcanzará a sectores clave como Camioneros, Comercio, Bancarios, Construcción, Sanidad, Petroleros, Alimentación, Gastronómicos, Ferroviarios y Transporte, entre muchos otros.
En paralelo, el Gobierno impulsa nuevas herramientas previstas por la reforma laboral. Entre ellas se destacan el salario dinámico, que vincula parte de la remuneración con la productividad y la situación de cada actividad, y el banco de horas, un sistema que permite compensar horas trabajadas con tiempo libre en otro momento.
Desde la CGT observan con preocupación algunos aspectos de la nueva legislación, especialmente las facultades que tendrá la Secretaría de Trabajo para rechazar la homologación de acuerdos si considera que generan distorsiones económicas o afectan el interés general.
Con este nuevo escenario, se abre una etapa de intensas negociaciones entre empresas y sindicatos que promete convertirse en uno de los principales frentes de debate laboral de los próximos meses.




