Mercedes Sosa: el legado eterno de la voz de América Latina

Mercedes Sosa fue una de las artistas más influyentes de la música popular argentina y latinoamericana. Nacida el 9 de julio de 1935 en Tucumán, «La Negra» convirtió su voz en un símbolo de identidad, compromiso social y cultura, dejando una huella que permanece intacta a más de una década de su partida. Su gran salto llegó en 1965, cuando el reconocido folklorista Jorge Cafrune la invitó a subir al escenario del Festival Nacional de Folklore de Cosquín. Aquella presentación marcó el inicio de una carrera internacional que la posicionó como una de las intérpretes más importantes de América Latina.

Una carrera que trascendió generaciones

Durante más de cuatro décadas, Mercedes Sosa llevó el folklore argentino a los principales escenarios del mundo, pero también abrió espacio para otros géneros como el tango, el rock y el pop, siempre con una mirada integradora de la música latinoamericana. Su legado quedó reflejado en álbumes históricos como «Cantora 1» y «Cantora 2», donde compartió canciones con artistas de distintas generaciones y estilos. Entre ellos se encuentran Shakira, Gustavo Cerati, Charly García, Fito Páez, Joan Manuel Serrat, Caetano Veloso, Jorge Drexler, León Gieco, Joaquín Sabina, Residente, Soledad Pastorutti y Víctor Heredia, entre muchos otros.

La artista que impulsó a los jóvenes músicos

Además de su talento, Mercedes Sosa fue reconocida por su generosidad con las nuevas generaciones. Siempre apostó por los artistas emergentes, invitándolos a compartir escenario y grabaciones, convencida de que la música popular se construye de manera colectiva. Uno de los momentos más recordados ocurrió en el Festival Nacional de Folklore de Cosquín 2008, cuando interpretó junto a Soledad Pastorutti una emotiva versión de «Zamba para olvidarte», dejando en claro el afecto y el respeto mutuo que existía entre ambas.

Compromiso social y exilio durante la dictadura

Conocida como «La voz de América Latina», Mercedes Sosa también fue una figura comprometida con las causas populares. Integró el movimiento de la Nueva Canción Latinoamericana, que promovía la integración cultural a través de la música. Durante la última dictadura militar, sus discos fueron prohibidos y su nombre pasó a integrar las listas negras. En 1978 fue detenida mientras ofrecía un recital, situación que la llevó a exiliarse primero en París y luego en Madrid, hasta regresar a la Argentina en 1984, con la recuperación de la democracia.

Un legado que sigue vigente

A lo largo de su carrera grabó discos fundamentales como Canciones con fundamento (1965), Mujeres argentinas (1969), Homenaje a Violeta Parra (1971), Cantata sudamericana (1972), Alta fidelidad (1997), junto a Charly García, y Cantora (2009), su último trabajo, publicado poco antes de su fallecimiento y considerado una de las grandes obras de la música iberoamericana. Mercedes Sosa falleció en 2009, pero su voz continúa emocionando a millones de personas. Homenajes, reediciones de sus obras y nuevas generaciones de artistas mantienen vivo el legado de quien transformó el folklore argentino en un patrimonio cultural reconocido en todo el mundo.