
Aston Martin comenzó a mostrar una versión muy distinta en las últimas carreras de la Fórmula 1. Después de un inicio de temporada marcado por los problemas de rendimiento, la escudería británica dio un paso adelante y volvió a ilusionarse con pelear por puestos más competitivos. Las mejoras aerodinámicas, la reducción de peso del monoplaza y una actualización de Honda que todavía está por llegar aparecen como las tres razones que explican este cambio.
El primer punto pasa por el nuevo paquete aerodinámico que estrenó el equipo. Las modificaciones empezaron a dar los resultados esperados y, por primera vez en mucho tiempo, los datos obtenidos en el simulador coincidieron con el rendimiento del auto en pista, algo que les permite trabajar con una base mucho más confiable.
A esto se sumó una importante reducción de peso del AMR26, uno de los aspectos que Aston Martin buscaba corregir desde el comienzo del campeonato. El cambio mejoró el equilibrio del coche y le permitió ganar competitividad, una evolución que también destacó Fernando Alonso, quien aseguró que el monoplaza ahora transmite mejores sensaciones.
La tercera razón que alimenta el optimismo todavía no se vio en acción. Tras el receso, Honda introducirá una nueva evolución en la unidad de potencia y en Aston Martin creen que ese avance puede ayudar a seguir acortando distancias con los equipos de la zona media de la parrilla.



