La Ciudad Sagrada de Quilmes volvió a convertirse en el corazón de las celebraciones por el Día de la Pachamama, donde la comunidad indígena llevó adelante una emotiva ceremonia para agradecer a la Madre Tierra y renovar el vínculo con sus tradiciones ancestrales.
Las actividades comenzaron desde temprano con la interpretación astronómica y la tradicional lectura de la piedra, un ritual realizado por los mayores de la comunidad. Según la interpretación, el nuevo ciclo trae señales favorables, especialmente para quienes viven de la producción y la ganadería.
«Habrá agua para nuestros productores y ganaderos, lo que nos llena de esperanza«, expresó el cacique Patricio González al compartir el mensaje transmitido por los ancestros durante la ceremonia.
Durante la jornada también se realizaron la toma del té de ruda, la apertura de la boca de la Pachamama para las ofrendas, coplas, sahumados y el tradicional corpachado, en un encuentro que reunió a integrantes de la comunidad, visitantes y autoridades provinciales.
La celebración concluyó con un almuerzo comunitario, espectáculos artísticos y distintas actividades culturales, reafirmando la identidad de los pueblos originarios y consolidando a la Ciudad Sagrada de Quilmes como uno de los principales escenarios de esta tradición ancestral en Tucumán.




