El tenis femenino de la región vuelve a vestirse de gala. El W35 de Chacabuco dio inicio a su cuadro principal con una nutrida presencia albiceleste. Nada menos que 13 representantes nacionales ya tienen asegurado su lugar en la fase decisiva de este certamen perteneciente al circuito ITF World Tennis Tour, que se disputa sobre polvo de ladrillo hasta el próximo domingo.
Entre los nombres destacados de la delegación local sobresalen Victoria Bosio (segunda favorita al título), Justina González Daniele, María Florencia Urrutia, Francesca Mattioli, Josefina Estévez, Luna Cinalli, Lourdes Ayala, Luciana Moyano y Berta Bonardi. El lote de argentinas se completa con las invitadas de la organización (wild cards) Sofía Meabe, Melina Maruca, Emily Zornada y Mía Brayotta, a la espera de las jugadoras que consigan superar la fase de clasificación.
Duelos entre compatriotas y un exigente cruce internacional
El sorteo del cuadro dejó cruces picantes desde la primera ronda, garantizando presencia argentina en las fases avanzadas. Entre los duelos más atractivos de la jornada inaugural se destacan los mano a mano entre Bosio vs. Bonardi y Urrutia vs. Moyano, promesas de buen tenis y máxima paridad.
Por su parte, la joven Francesca Mattioli tendrá un debut de alto impacto al medirse cara a cara contra la italiana Giorgia Pedone, quien desembarca en el certamen bonaerense como la máxima sembrada y candidata de la llave.
Impulso clave para el tenis femenino en el país
Más allá del atractivo deportivo en la arcilla de Chacabuco, la realización de este tipo de certámenes W35 responde a un plan integral para expandir y **fortalecer el calendario internacional dentro del país**. Estos torneos brindan a las tenistas locales la posibilidad de competir en el alto rendimiento, sumar puntos valiosos para el ranking WTA y desarrollarse profesionalmente sin la necesidad de afrontar los elevados costos de giras por el exterior.




