Tras las complicaciones sufridas en el Senado con la frustrada inclusión de los capítulos sobre Tierras y Manejo del Fuego dentro del proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, **el Poder Ejecutivo resolvió recalibrar su estrategia política y comunicacional** para el tratamiento de sus iniciativas en el Congreso de la Nación.

La mesa de conducción política del oficialismo asumirá un rol más estricto de filtro y supervisión. A partir de ahora, cada proyecto de ley o paquete de reformas impulsado por el Gobierno deberá ser evaluado previamente por este espacio, que determinará tanto la viabilidad de los acuerdos parlamentarios como el momento óptimo para su envío al ámbito legislativo.

Cambios en la política de comunicación con gobernadores y aliados

En los pasillos de la Casa Rosada reconocen la necesidad de corregir fallas en la difusión del alcance de las reformas. Para evitar interpretaciones desfavorables y reducir resistencias entre los gobernadores aliados y los bloques dialoguistas, el Ejecutivo implementará un esquema de **presentación previa y explicativa de cada iniciativa** antes de habilitar su discusión en comisiones.

El tropezón con la normativa de Tierras dejó al descubierto cortocircuitos internos y tensiones con las provincias, un factor que el Gobierno busca neutralizar para sostener el ritmo de las transformaciones sin deteriorar aún más la gobernabilidad.

Las prioridades que el oficialismo busca impulsar en Diputados

Con el objetivo de retomar la iniciativa parlamentaria, la gestión de Javier Milei concentrará sus esfuerzos en proyectos que reúnen mayores probabilidades de consenso. En esa hoja de ruta inmediata sobresalen la **reforma de la Carta Orgánica del Banco Central**, la segunda etapa de la Ley de Inocencia Fiscal y el Tratado de Cooperación en materia de Patentes, que podrían ingresar al recinto de la Cámara de Diputados el próximo 26 de agosto.

El gran desafío para La Libertad Avanza consistirá en articular estos acuerdos legislativos en un contexto donde el calendario empieza a aproximar las tensiones propias del año electoral.