Atlético le dio un baile histórico a Independiente y está en cuartos de final
Atlético Tucumán jugó un partido que rozó la perfección en el Coloso Marcelo Bielsa de Rosario. El equipo dirigido por Julio César Falcioni expuso las debilidades de su rival, goleó por 4 a 0 a Independiente de Avellaneda y logró clasificar a los cuartos de final de la Copa Argentina, volviendo a meterse entre los ocho mejores del certamen después de nueve años.
El trámite comenzó con el conjunto tucumano muy concentrado, presionando alto y sin ceder terreno. Los únicos momentos de zozobra llegaron por el lateral derecho, donde Maximiliano Meza y Santiago Montiel le generaron algunos dolores de cabeza a Leonel Di Plácido. Pese a esos minutos incómodos, el Decano nunca mostró miedo y se apoyó en el aliento incesante de su gente y en la confianza de un historial que siempre le sonrió frente a este rival.
El penal fallado que cambió la historia del partido
El gran punto de quiebre de la noche ocurrió a los 25 minutos de la etapa inicial, cuando Santiago Montiel reventó un penal en el poste. El fallo le dio un enorme impulso anímico a Atlético, que reaccionó de manera inmediata. Tras una gran recuperación de Ignacio Galván, la pelota le quedó a Nicolás Laméndola, quien avanzó más de 30 metros a pura potencia y definió con mucha frialdad ante la salida de Santiago Mele para marcar el 1 a 0 parcial.
Si el primer tiempo terminó con un equipo de Avellaneda totalmente incómodo y reprobado por su propia hinchada, el complemento arrancó de la peor manera para ellos. Apenas a los tres minutos, el Decano golpeó por la derecha con un centro preciso de Laméndola que Manuel Brondo, con un gran movimiento táctico hacia atrás, conectó en el área chica para estirar la ventaja. Lejos de conformarse, cinco minutos más tarde apareció Franco Nicola para coronar otro contragolpe perfecto y definir el 3 a 0 que empezó a sentenciar la historia.
La noche soñada y consagratoria de Nicolás Laméndola
Mientras la dupla central tucumana anulaba cualquier intento aéreo del rival, Atlético no bajó el ritmo en ningún momento. La frutilla del postre llegó a los 24 minutos gracias a una genialidad de Laméndola, la indiscutida figura del encuentro. El jugador recibió en el vértice del área, se acomodó con tranquilidad y sacó un remate inatajable al ángulo para sellar el 4 a 0 definitivo desatando la locura total en la tribuna celeste y blanca.
Curiosamente, el destino le hizo un guiño al gran protagonista de la velada. Hace muy poco tiempo, el futuro del mediocampista estuvo a punto de cambiar de rumbo hacia Newell’s. Sin embargo, terminó demostrando en el propio Coloso del Parque de la Independencia que es uno de los mejores en su posición dentro del fútbol argentino, defendiendo los colores de Atlético Tucumán.




