Charles Leclerc protagonizó un fuerte accidente en el Gran Premio de Italia y debió abandonar la competencia durante la segunda vuelta, luego de perder el control de su Ferrari en la zona de la Parabólica. El impacto generó preocupación y obligó a realizarle controles médicos antes de su próximo compromiso en la Fórmula 1.

El piloto de Ferrari había largado tercero, beneficiado por la sanción a Oscar Piastri, pero rápidamente perdió una posición con Max Verstappen durante la frenada de Ascari. Mientras defendía ese lugar ante el australiano ocurrió el accidente.

Leclerc perdió adherencia al acelerar en la salida de la Parabólica, tocó la canaleta ubicada sobre la franja verde y terminó impactando contra las protecciones a una velocidad superior a los 170 km/h. La violencia del choque provocó una desaceleración estimada de entre 50 y 60 G.

Cómo está Charles Leclerc después del accidente

Tras el impacto, Leclerc fue atendido por el médico de la FIA, Ian Roberts, y trasladado al centro médico del circuito para una primera evaluación. Los controles iniciales no detectaron lesiones graves, aunque el piloto manifestó algunas molestias y sufrió una alteración visual momentánea en el ojo derecho.

Por precaución, Ferrari decidió realizar nuevos controles durante la noche y la mañana siguiente para determinar si el monegasco estará en condiciones de disputar el próximo Gran Premio.

“No diría que ese sea el problema. Creo que entre la primera y la segunda vuelta hubo una pequeña diferencia en el modo de entrega de la potencia. Lo revisaremos, pero no quiero comentar demasiado antes de mirar los datos y confirmarlo al 100%”, explicó Leclerc después del incidente.

Bandera roja, preocupación en Ferrari y antecedentes en la Parabólica

El accidente provocó la salida del Safety Car y posteriormente una bandera roja, debido a los daños ocasionados en las protecciones del circuito. Además, complicó la jornada de Ferrari en su propia casa.

Al salir del monoplaza, Leclerc se mostró aturdido y permaneció unos instantes sentado sobre el césped, mientras los comisarios verificaban su estado. Finalmente, pudo retirarse de la zona por sus propios medios.

El choque también volvió a poner bajo la lupa la exigencia que sufren los neumáticos traseros en la Parabólica, un sector de Monza donde el piloto ya había tenido un antecedente en 2020.