Una nueva propuesta de urbanismo busca convertir terrenos baldíos y espacios urbanos sin uso en pequeñas áreas verdes para los vecinos de San Miguel de Tucumán. La iniciativa, conocida como “Plazas de Bolsillo”, comenzó a tomar fuerza en la provincia y podría incorporarse al nuevo Código de Planeamiento Urbano de la Capital.

La idea consiste en recuperar de manera temporal terrenos públicos o privados para transformarlos en espacios destinados al descanso, la recreación, el deporte, actividades culturales y comunitarias. También se plantea incorporar árboles, sombra, superficies permeables y soluciones que ayuden a reducir el calor y mejorar el drenaje urbano.

El proyecto fue presentado en el Concejo Deliberante por los concejales José María Canelada y Gustavo Cobos, quienes proponen crear un programa municipal específico. Los terrenos privados podrían incorporarse mediante contratos de comodato gratuito y sus propietarios recibirían una exención temporal de las tasas municipales mientras el inmueble permanezca dentro del programa.

Una ciudad con más de 100 baldíos

El planteo cobra relevancia por la cantidad de terrenos vacantes que existen en la Capital. Según un relevamiento del Instituto Provincial de la Vivienda, solo dentro de las cuatro avenidas se identificaron 104 baldíos. Como esa zona representa apenas el 22% de la superficie de San Miguel de Tucumán, el número podría ser considerablemente mayor en el resto de la ciudad.

Desde el municipio también trabajan sobre una propuesta similar. La intención es incorporar el concepto al nuevo Código de Planeamiento Urbano y avanzar sobre terrenos que hoy se encuentran abandonados y que, en muchos casos, terminan convirtiéndose en basurales.

Antecedentes y una respuesta ágil a la falta de espacios verdes

La experiencia tiene antecedentes en otras ciudades argentinas, como Rosario, y busca dar una respuesta rápida a la falta de espacios verdes sin necesidad de esperar grandes obras de infraestructura.

La propuesta abre así una discusión sobre cómo aprovechar terrenos que hoy están desaprovechados para mejorar la calidad urbana y generar espacios públicos más cerca de los barrios.