El Gobierno argentino denunció que una empresa británica realizó vuelos no autorizados entre las Islas Malvinas y Punta Arenas, Chile, y anunció que iniciará procedimientos sancionatorios y denuncias penales contra la firma involucrada.

Según informó la Oficina del Presidente, se trata de Thales UK Limited, que habría operado con una aeronave de matrícula británica sin autorización de las autoridades argentinas. Los vuelos estuvieron vinculados con una delegación de empresarios radicados en las islas que participó de una ronda de negocios con proveedores chilenos.

El objetivo de los encuentros, de acuerdo con el Gobierno, era avanzar en la creación de una ruta comercial entre Malvinas y el sur de Chile. Además de las acciones judiciales, el Ejecutivo instruyó a los organismos correspondientes a realizar gestiones diplomáticas por el caso.

La disputa por el proyecto petrolero Sea Lion

La denuncia se conoció en paralelo con una nueva medida del Gobierno argentino contra el proyecto hidrocarburífero Sea Lion, ubicado en la Cuenca Malvinas Norte.

La administración de Javier Milei intimó al Reino Unido a suspender en un plazo de dos semanas las actividades vinculadas con la explotación petrolera. En caso de que Londres no cumpla con el pedido, Argentina anticipó que recurrirá al Tribunal Internacional del Derecho del Mar y solicitará medidas provisionales.

El Gobierno sostiene que la explotación de recursos naturales en la zona afecta los derechos que Argentina reivindica sobre su plataforma continental y encuadra su reclamo en la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (Convemar) y en resoluciones de la ONU sobre la disputa de soberanía.

Las medidas se suman a las acciones anunciadas durante septiembre y profundizan el reclamo diplomático argentino por las actividades económicas y la explotación de recursos en el área de las Islas Malvinas.