Francia: empleados públicos y estudiantes salen a las calles contra el ajuste

Cientos de miles de personas participaron de una jornada de protestas contra el congelamiento salarial y los recortes previstos en el presupuesto francés de 2027.

Francia atravesó este martes una nueva jornada de fuerte movilización social. Empleados públicos, docentes, trabajadores de la salud, bomberos y estudiantes participaron de protestas en distintas ciudades del país contra el programa de ajuste que el Gobierno de Sébastien Lecornu prepara para el presupuesto de 2027.

La convocatoria se produjo apenas horas antes de la presentación del proyecto presupuestario, en un contexto marcado por el elevado nivel de endeudamiento público y por el debate sobre cómo reducir el déficit estatal.

Según las cifras difundidas por los sindicatos, más de 300.000 personas participaron de las movilizaciones en todo el país. El Ministerio del Interior francés contabilizó 206.000 manifestantes, mientras que en París las estimaciones fueron de 30.000 según las autoridades y 70.000 según la CGT.

El salario público, en el centro del conflicto

Uno de los principales reclamos está relacionado con el poder adquisitivo de los empleados estatales. El Gobierno plantea mantener congelado durante 2027 el denominado punto de índice, utilizado para calcular buena parte de los salarios de los funcionarios.

Los sindicatos cuestionan la medida porque consideran que profundiza la pérdida de poder adquisitivo acumulada durante los últimos años. Desde 2017, el índice salarial tuvo incrementos que superaron apenas el 5%, mientras que la inflación acumulada hasta finales de 2026 se ubicaría por encima del 24%, según datos del instituto estadístico francés Insee.

La protesta fue convocada por una alianza de ocho organizaciones sindicales, entre ellas CGT, CFDT, FO, FSU, Unsa y Solidaires. Hubo cerca de 170 movilizaciones en distintas localidades francesas.

Los estudiantes también se movilizaron

La jornada estuvo atravesada además por una creciente protesta estudiantil. Desde la semana pasada, estudiantes secundarios vienen bloqueando establecimientos para reclamar mejores condiciones educativas, más recursos y respuestas frente a los problemas que afectan a los colegios.

Las protestas comenzaron en la región parisina y posteriormente se extendieron a otras ciudades. Entre los reclamos aparecen la falta de docentes, aulas sobreocupadas, problemas edilicios y condiciones consideradas deficientes para estudiar.

El Ministerio de Educación informó que cientos de establecimientos fueron afectados por bloqueos o interrupciones durante la jornada. También se produjeron enfrentamientos aislados con la Policía y detenciones, principalmente de jóvenes.

Un presupuesto bajo presión

El Gobierno francés busca reducir el déficit mediante un programa de ahorro de alrededor de 54.000 millones de euros, mientras prepara el proyecto de presupuesto para el próximo año. La propuesta generó rechazo entre organizaciones sindicales que reclaman mayores recursos para los servicios públicos.

La situación también pone en discusión el estado de áreas como educación, salud y servicios de emergencia. Los bomberos, por ejemplo, reclaman mayores recursos y mejores condiciones laborales después de una temporada de incendios particularmente exigente.

El Gobierno, por su parte, sostiene que el contexto fiscal obliga a tomar medidas para contener el gasto. La discusión sobre el presupuesto de 2027 recién comienza y la jornada de protestas marca el inicio de una disputa que continuará durante su tratamiento parlamentario.

La coincidencia entre la huelga de empleados públicos y el crecimiento de las protestas estudiantiles amplió el alcance de la jornada y convirtió al ajuste presupuestario en uno de los principales focos del conflicto social francés.