Brasil vive este domingo una jornada electoral decisiva. Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro se enfrentan en el balotaje presidencial, en una elección marcada por la polarización política, las preocupaciones económicas y el debate sobre la seguridad.

Las urnas abrieron a las 8 y cerrarán a las 17, hora de Brasilia, la misma que rige en Argentina. Según el Tribunal Superior Electoral (TSE), los primeros resultados oficiales se esperan alrededor de las 20.30.

La votación transcurre con normalidad en gran parte del país, aunque se registraron detenciones por presuntos delitos electorales, principalmente por propaganda irregular y otras infracciones a las normas de los comicios.

Lula y Bolsonaro, ante una elección clave

Tras emitir su voto en São Bernardo do Campo, Lula sostuvo que la campaña estuvo marcada por una movilización popular en defensa de la democracia y los derechos conquistados. También lanzó duras críticas contra su rival y cuestionó la influencia de Estados Unidos en la política brasileña.

Del otro lado, Flávio Bolsonaro busca capitalizar el descontento de una parte del electorado por la inseguridad y el costo de vida. Entre los votantes también aparece el reclamo por una alternativa que permita superar la fuerte división política del país.

La campaña también se disputó en las redes sociales

La actividad digital fue uno de los ejes de la campaña. El equipo de Lula acusó a Meta, propietaria de WhatsApp, Facebook e Instagram, de favorecer a su adversario mediante cambios en los algoritmos. La compañía rechazó esa acusación, aunque reconoció problemas técnicos que afectaron anuncios de la campaña oficialista.

El voto en el exterior

La elección también movilizó a miles de brasileños residentes en otros países. En los primeros resultados difundidos en Asia y Oceanía, Lula se impuso en Nueva Zelanda, Corea del Sur, China, Singapur y Australia, mientras que Flávio Bolsonaro obtuvo más votos en Japón, Malasia, Filipinas y Tailandia.

En Europa, Madrid y Lisboa registraron una importante concurrencia de electores, con filas en distintos centros de votación.

Con el cierre de las urnas previsto para las 17, la atención estará puesta en el escrutinio y en una definición que marcará el rumbo político de Brasil para los próximos años.