La ultraderecha chocó con un límite en Brasil tras la histórica victoria de Lula

El presidente brasileño revirtió el resultado de la primera vuelta y derrotó a Flávio Bolsonaro por más de 4,3 millones de votos. Para el analista Atilio A. Boron, la remontada deja lecciones sobre la movilización territorial, las redes sociales y los límites de la influencia de Donald Trump en América Latina.

La victoria de Luiz Inácio Lula da Silva en el balotaje del 25 de octubre significó un revés para la ultraderecha brasileña. Con el 51,79% de los votos frente al 48,21% de Flávio Bolsonaro, el mandatario consiguió un nuevo período presidencial y revirtió la ventaja que su rival había obtenido en la primera vuelta.

En su análisis publicado en Página/12, el sociólogo y politólogo Atilio A. Boron sostiene que el resultado deja enseñanzas para las fuerzas progresistas de la región, en particular para la Argentina, donde las elecciones presidenciales de 2027 serán un nuevo escenario de disputa política.

La movilización, una de las claves del resultado

Boron destaca que el Partido de los Trabajadores (PT) logró ampliar su caudal electoral entre ambas vueltas y reducir la abstención. Según el análisis, una de las claves fue volver a las calles y reforzar el trabajo territorial para convocar a quienes no habían participado en la primera instancia.

La abstención cayó del 21,2% en la primera vuelta al 19,2% en el balotaje. Para el autor, ese cambio refleja la importancia de la militancia y de la organización política para movilizar votantes en una elección ajustada.

La disputa también se libró en las redes sociales

Otro eje del análisis es el papel de las plataformas digitales. Boron advierte sobre la influencia que pueden ejercer los algoritmos de empresas como Meta —dueña de Facebook, Instagram y WhatsApp— y X en la circulación de información y la formación de opiniones políticas.

Sin embargo, plantea que esa influencia no es inevitable. El PT habría corregido su estrategia entre las dos vueltas, con una mayor presencia digital y la organización de redes de militantes y voluntarios para difundir mensajes y disputar la conversación pública.

El autor también destaca el caso de Ana Elisa Santos Silva, una joven dirigente afrobrasileña que alcanzó una votación histórica en Minas Gerais mediante una intensa actividad en redes sociales, como ejemplo del potencial electoral de estos espacios.

Trump y los límites de la influencia estadounidense

Boron interpreta el resultado como una señal de que las presiones externas no garantizan un desenlace electoral. En su lectura, el respaldo de Donald Trump al sector de los Bolsonaro no alcanzó para impedir el triunfo de Lula.

El artículo amplía esa interpretación al escenario latinoamericano y sostiene que la victoria brasileña puede tener repercusiones en otros países de la región, donde las fuerzas progresistas y de derecha disputan el rumbo político y económico.

La mirada puesta en la Argentina

El análisis concluye con una proyección hacia las elecciones argentinas de 2027. Para Boron, la experiencia brasileña muestra la importancia de combinar organización territorial, participación ciudadana y estrategias de comunicación digital.

La principal conclusión del autor es que el avance de la ultraderecha no es irreversible. La elección brasileña dejó en evidencia que la movilización política y la capacidad de convocar a nuevos votantes pueden modificar el resultado de una contienda que parecía definida.