En medio de las tensiones internas del peronismo, Axel Kicillof y Máximo Kirchner volvieron a reunirse para encaminar la reorganización del PJ bonaerense. El encuentro se realizó en La Plata, en la previa de una reunión del Consejo partidario que buscará avanzar en acuerdos entre los distintos sectores.
La conversación fue calificada como positiva por ambas partes y permitió acercar posiciones sobre la distribución de los cargos partidarios y la convocatoria al Congreso provincial. También participaron la vicegobernadora Verónica Magario, el intendente Mariano Cascallares, el jefe comunal Federico Otermín y el diputado Facundo Tignanelli.
Uno de los puntos centrales del entendimiento es que Máximo Kirchner quedaría al frente del Congreso del PJ bonaerense, mientras que la Junta Electoral continuaría bajo la conducción del intendente de Malvinas Argentinas, Leonardo Nardini. La distribución todavía debe formalizarse.
Las PASO y la disputa por el liderazgo
El acercamiento no significa que las diferencias estén resueltas. Kicillof busca mantener las PASO como mecanismo para definir las candidaturas, mientras que el kirchnerismo sostiene la centralidad política de Cristina Fernández de Kirchner.
La discusión también atraviesa el armado electoral de cara a 2027 y la posibilidad de construir un frente que exceda al Partido Justicialista.
El Consejo partidario se reunirá este miércoles a las 17 en La Plata. Entre los temas previstos figuran la convocatoria al Congreso provincial, la reorganización de las autoridades y el análisis de la situación política, económica y social del país.
La pelea por las reelecciones indefinidas
Otro de los temas que genera diferencias es la modificación de la ley que limita las reelecciones de los intendentes bonaerenses.
Kicillof se comprometió con los jefes comunales de su espacio, Movimiento Derecho al Futuro, a impulsar cambios en la normativa. Sin embargo, para avanzar necesita reunir consensos legislativos que incluyan al kirchnerismo y al Frente Renovador.
Desde la Gobernación reconocen que las negociaciones no serán sencillas y apuntan especialmente a las diferencias con el sector que responde a Cristina Kirchner.
La reunión entre Kicillof y Máximo representa un nuevo intento por contener las disputas internas del peronismo bonaerense. Por ahora, el objetivo es sostener la unidad y ordenar el funcionamiento partidario, aunque las diferencias sobre el liderazgo y la estrategia electoral siguen abiertas.




