Tras un mes y medio de separación que sorprendió a todos, Carolina “Pampita” Ardohain y Martín Pepa decidieron darle una segunda chance al amor. La prueba de fuego llegó el fin de semana pasado, cuando la modelo fue fotografiada en las tribunas de polo, apoyando a su pareja con una sonrisa de oreja a oreja, confirmando que el romance está más vivo que nunca. Lejos de los flashes y en la intimidad, la decisión ya estaba tomada: volver a empezar desde cero.
“El amor hizo que volviéramos”: la confesión que lo explica todo
En una charla sincera con el medio LAM, Pampita no esquivó ningún tema y se refirió a la razón principal de su reconciliación. Con una felicidad palpable, la conductora aseguró que el cariño y la añoranza fueron más fuertes que cualquier problema.
“El amor hizo que volviéramos, nos extrañábamos mucho. Teníamos muchas ganas de intentarlo de otro lugar. Creo que crecimos un montón como pareja con esta distancia de un mes y medio. Estamos empezando de cero con mucha ilusión”, confesó.
La verdad detrás de la separación: desmiente rumores y revela el problema real
Uno de los puntos más esperados era su versión sobre los motivos de la ruptura. Pampita fue clara al descartar de plano los rumores de una infidelidad por parte del polista, que habían circulado con fuerza en los medios. La modelo pidió poner el foco en lo que realmente los estaba afectando: la logística de una vida a dos con carreras internacionales.
“Se dicen muchas cosas, la realidad de una pareja solo la conocen los protagonistas. Nos estaba costando imaginar un futuro juntos con los viajes, con las carreras, en países distintos, tener que criar a los chicos, pero la distancia nos hizo replantearnos y buscar alguna manera para lograr estar juntos y seguir adelante. Había algo profundo, algo serio y no queríamos perder la oportunidad de intentarlo”, explicó.
La charla que lo cambió todo: del silencio a reencontrarse
¿Cómo se gestó el reencuentro? Pampita relató que, tras un mes de silencio total, un contacto fortuito por otro tema terminó siendo el puente que necesitaban para sincerarse.
«No hablamos durante un mes y un día hablamos por otro tema y la conversación decantó en nosotros. No sabíamos qué le pasaba al otro porque no habíamos estado comunicándonos y el sentimiento era parecido. Nos extrañábamos, nos parecía que no había terminado todo ahí. Incluso, nos valoramos desde otro lugar, nos dimos cuenta de muchas cosas», cerró, dejando en claro que a veces una pausa es necesaria para valorar lo que se tiene.




