La Cámara baja impuso límites y el oficialismo cosechó al menos una victoria
En una sesión maratónica, la Cámara de Diputados desafió el plan de ajuste del presidente Milei: rechazó su veto a una ley de atención para personas con discapacidad y convirtió en norma otro proyecto que distribuye automáticamente los recursos del Tesoro —los ATN— entre las provincias, reduciendo el control que el Ejecutivo tenía sobre ellos. Por ahora, el Senado debe resolver el destino final del primer caso, mientras que la medida sobre los fondos ya fue sancionada. Sin embargo, el gobierno logró mantener vigente su veto a un aumento en las jubilaciones mínimas, considerado esencial para preservar el superávit fiscal.
Lo que hizo cada bloque: oposición unida, oficialismo resistido
El rechazo al veto a la ley de discapacidad no se logró con una alianza ideológica única, sino a través de un frente amplio. Diputados del peronismo —kirchneristas o no— votaron junto a la izquierda, la Unión Cívica Radical, Encuentro Federal y fuerzas provinciales, demostrando una “confluencia opositora que doblegó con amplitud a La Libertad Avanza (LLA)” y aliados del Gobierno.
Éxito en dos planos contradictorios
- Emergencia en discapacidad: El veto del Ejecutivo fue rechazado por mayoría, y el trámite ahora pasa al Senado.
- Coparticipación de los ATN: El Congreso convirtió en ley la distribución automática de esos recursos hacia las provincias, debilitando el manejo discrecional de Milei sobre estos fondos.
El único triunfo parcial del oficialismo
El Gobierno logró sostener su veto sobre el aumento a jubilaciones mínimas —una cuestión clave para su estrategia fiscal— luego de un debate donde, según denunciaron algunos, hubo presiones a gobernadores aliados para que no apoyen la medida.




