Un valor que se traslada a la oficina

En Argentina, la amistad es casi un ritual: desde el Día del Amigo hasta juntadas improvisadas. Según una encuesta de Randstad, este espíritu también atraviesa el mundo laboral. El 81% de los argentinos asegura tener amigos en el trabajo y un 79% cree que es posible generar vínculos reales en ese ámbito.

No es casual: pasamos gran parte de la vida adulta en el trabajo, y los millennials y centennials borraron la frontera que separaba lo profesional de lo personal, abriendo paso a vínculos más cercanos dentro de la oficina.

Por qué tener amigos en el trabajo mejora el clima laboral

“Las amistades en el trabajo generan comodidad, motivación y mejor predisposición para el trabajo en equipo”, explica la psicóloga Beatriz Goldberg. Aunque no todos los vínculos son igual de profundos, contar con un ambiente de confianza y respeto mejora la colaboración y reduce tensiones.

En la misma línea, Analía Tarasiewicz, especialista en psicología del trabajo, aclara: “No hace falta hacer amigos de por vida, pero sí construir lazos de compañerismo que hagan más humana la vida laboral”. Para ella, el verdadero diferencial es saber que uno no está solo y que puede apoyarse en sus compañeros.

Qué hacen las empresas para fomentar vínculos positivos

Las compañías también tomaron nota. “Hoy el clima laboral es clave para retener talento”, destaca Andrea Ávila, CEO de Randstad para Argentina, Chile y Uruguay. Por eso, muchas empresas impulsan actividades que refuercen la integración: after office, family days, celebraciones especiales, voluntariados o capacitaciones en equipo.

Estas instancias, sumadas a programas de referidos que conectan candidatos con valores similares a los de la organización, fortalecen la cohesión y construyen culturas laborales más atractivas. En definitiva, el encuentro cara a cara sigue siendo la mejor manera de transmitir confianza, cultura y pertenencia.