El cortocircuito que cambió todo
Lo que pintaba como un viaje épico terminó en stand-by por culpa del fútbol. Javier Milei decidió bajarse del sorteo del Mundial 2026 que se hace el 5 de diciembre en Washington porque está recaliente con la AFA y con Claudio Tapia.
¿El detonante? El famoso “pasillo de honor” que Estudiantes se negó a hacerle a Rosario Central. La AFA cayó con todo: multón, dos fechas de clausura parcial, seis meses afuera para Verón, tres meses sin brazalete para Núñez y sanciones a varios jugadores. Milei, fanático de Estudiantes, vio la mano política, se puso la camiseta del Pincha en redes y la cosa escaló.
El vocero Manuel Adorni lo confirmó clarito: “Por la conducta de la AFA, el Presidente no viaja”. Punto final. Y lo que más duele: se cae el encuentro cara a cara con Donald Trump, ese momento que todos esperaban ver en el palco VIP.
Así nomás, la interna del fútbol argentino le birló al Presidente la chance de sacarse la foto con el próximo mandamás de Estados Unidos. A veces, en este país, la pelota pica adentro y afuera de la cancha al mismo tiempo.




