La mesa de Mirtha Legrand se paralizó por un instante. La reciente emisión de La Noche de Mirtha (Eltrece) dejó una imagen conmovedora cuando la actriz Araceli González se quebró en vivo. El motivo fue inevitable: la conductora indagó sobre la relación actual entre Araceli González y Adrián Suar, y la respuesta destapó una herida que, a juzgar por las lágrimas, aún duele.

La tensión surgió ante la pregunta directa de la «Chiqui» sobre la falta de comunicación entre ambos. La actriz, visiblemente movilizada, no pudo contener el llanto. Fue categórica al admitir que hoy no existe vínculo alguno, pero se encargó de aclarar el motivo: «No es por una elección mía». Con esa frase, dejó en claro que la barrera en la relación no fue impuesta por ella.

«Fui la no elegida»: La relación entre Araceli González y Adrián Suar

Al profundizar sobre la dinámica con su exmarido, Araceli apuntó al contexto que rodea al gerente de programación. «Adrián es un hombre muy poderoso en la televisión y a veces te rodea muchísima gente», explicó, intentando racionalizar la distancia. Sin embargo, el dolor personal afloró con una definición contundente sobre su lugar en esa historia: «Fui la no elegida».

A pesar del quiebre emocional, la artista mantuvo el respeto profesional. Reconoció que Araceli González y Adrián Suar vivieron una historia intensa y destacó el rol de él en la industria. «Es un hombre muy talentoso, que apostó y cambió la televisión argentina», afirmó. Incluso, contó que suele remarcarle a su hijo Toto la magnitud del legado de su padre.

Soltar y proteger a los hijos

La separación implicó un proceso interno complejo. «Es un hombre que amé con toda mi alma y tuve que soltar», confesó Araceli, admitiendo que el desapego requirió mucho trabajo personal. Pero el punto más sensible de la charla fue el sufrimiento de los chicos. «Me hace sufrir mucho ver sufrir a mi hijo», declaró.
Según su relato, su prioridad durante todos estos años fue blindar a su familia de las secuelas del divorcio y del ruido mediático.

«Me dediqué a proteger a mis hijos y a defender lo que tenía que defender por detrás de cámara», aseguró. Para la actriz, la parte más cruel es la que se juega en los medios: «La parte dolorosa es la que queda en la prensa, y con eso yo no puedo hacer nada».