El gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, puso punto final a un ciclo de casi diez años en la Caja Popular de Ahorros y renovó el equipo de conducción. Con esta movida busca darle un nuevo impulso a la entidad, que es clave para la economía provincial y el financiamiento de salud y asistencia social.
Fin de una etapa y nombres nuevos
El interventor José Díaz y el subinterventor Darío Amatti presentaron sus renuncias a pedido del Ejecutivo. Ambos estaban ligados al diputado nacional Carlos Cisneros (Unión por la Patria) y venían desde junio de 2018, cuando arrancó la intervención en el primer gobierno de Juan Manzur. En su lugar, Jaldo designó a Guillermo Norry (ex interventor del municipio de Juan Bautista Alberdi) como nuevo interventor, y a Antonio Bustamante (ex presidente del Colegio de Abogados) como subinterventor. Ambos juran hoy a las 10 en el Salón Blanco de Casa de Gobierno.
El pedido de gestión ordenada
Desde el gobierno destacaron que se cumplió un ciclo institucional y que ahora toca avanzar con una administración más ordenada. La Caja Popular, intervenida desde 2003 (época de José Alperovich), maneja recursos importantes: controla el juego, recauda para el sistema de salud provincial y canaliza subsidios a sectores vulnerables, clubes y organizaciones sociales. Jaldo apuesta a dejar atrás tensiones políticas internas y externas para que la entidad siga siendo un pilar territorial sin grietas.




