En un contexto marcado por el hermetismo oficial, un avión de la Fuerza Aérea de Estados Unidos aterrizó este domingo en Ushuaia, pocas horas después de que el Gobierno nacional interviniera el puerto de la capital fueguina. La coincidencia temporal encendió alertas políticas en Tierra del Fuego, donde la medida es interpretada por sectores provinciales como un gesto del presidente Javier Milei hacia Washington y, en particular, hacia el Comando Sur.

 

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Hasta el momento, ni el Ejecutivo nacional ni la embajada de Estados Unidos en la Argentina brindaron explicaciones sobre el motivo del arribo de la aeronave, que partió desde Maryland y realizó escalas previas en San Juan y Aeroparque.

El recorrido del avión y su llegada a la capital fueguina

Según el seguimiento satelital de la plataforma Flightradar24, el avión despegó el jueves desde la Base Conjunta Andrews, una instalación estratégica de máxima seguridad donde opera el Air Force One. El viernes por la tarde hizo una escala en San Juan, permaneció allí poco más de dos horas y luego continuó hacia Aeroparque, donde aterrizó cerca de la medianoche.

Finalmente, este domingo a las 11.22, el Boeing C-40 Clipper (una versión militar del Boeing 737 utilizada por el Departamento de Defensa de Estados Unidos) arribó a Ushuaia.

Imagen satelital del aeropuerto de Ushuaia. La aeronave de la Fuerza Aérea de Estados Unidos permanece en la plataforma auxiliar, separada de la terminal comercial

De acuerdo a fuentes locales, el avión fue ubicado en la plataforma auxiliar del aeropuerto internacional Malvinas Argentinas, un sector operativo alejado de la terminal de pasajeros y próximo a las áreas de apoyo logístico y abastecimiento. La localización refuerza el carácter oficial y no comercial del vuelo.

Una aeronave asociada al traslado de altos funcionarios

Por sus características y esquema de pintura (franjas celestes sobre fondo blanco, similar al del Air Force One), se trata de un avión habitualmente utilizado para el traslado de embajadores, funcionarios de Estado, altos mandos militares y autoridades del gobierno estadounidense.

No es la primera vez que una aeronave de este tipo aterriza en Ushuaia. El antecedente más reciente fue el arribo de un avión militar para trasladar al entonces jefe del Comando Sur, el almirante Alvin Holsey. Antes, también había viajado su antecesora, Laura Richardson.

Tanto Holsey como Richardson visitaron Ushuaia para monitorear el avance de la base naval integrada que se construye en la ciudad. Ese proyecto encendió las alarmas del gobernador Gustavo Melella y de los senadores Cristina López (Unión por la Patria) y Pablo Blanco (UCR), quienes advirtieron sobre posibles concesiones estratégicas a Washington.