Giro en la causa Lebbos: confesión de la mejor amiga y nuevas demoras judiciales
A pocos días de que se cumplan dos décadas del asesinato de Paulina Lebbos, la causa sumó un capítulo determinante en los tribunales de Tucumán. Virginia Mercado, quien fuera la mejor amiga de la víctima y la última persona en verla con vida, reconoció formalmente haber encubierto el homicidio mediante mentiras y omisiones ante la justicia.
La confesión de Virginia Mercado
El reconocimiento se produjo durante un juicio abreviado ante el juez Patricio Prado. Mercado admitió haber proporcionado información falsa en 2018 sobre los horarios de la noche de la desaparición y sobre su vínculo con César Soto, ex pareja de Paulina y uno de los principales sospechosos.
Tras este acuerdo entre la fiscalía y la defensa, se espera que la mujer reciba una pena de tres años de prisión de ejecución condicional. La conducta de Mercado fue calificada por los investigadores como una acción deliberada para obstruir el avance de la verdad y no como un simple olvido por el paso del tiempo.
El juicio contra el «hijo del poder» en duda
Mientras la confesión de Mercado sacude el caso, el juicio principal contra Sergio Kaleñuk y César Soto entró en una etapa de incertidumbre. Kaleñuk, señalado por Alberto Lebbos como un «hijo del poder» vinculado al gobierno de aquel entonces, está imputado por encubrimiento agravado.
La defensa de Kaleñuk presentó un recurso de queja ante la Corte Suprema de Justicia de Tucumán bajo dos argumentos centrales:
- Prescripción: Sostienen que el tiempo transcurrido extinguió la acción penal.
- Función pública: Cuestionan el agravante por su cargo en la Legislatura, argumentando que obtuvo ese empleo después del crimen.
Si la Corte admite el recurso, el inicio del debate oral, previsto para las próximas semanas, podría postergarse indefinidamente hasta que el expediente regrese a la Cámara correspondiente.
El esquema del crimen según la fiscalía
La acusación del fiscal Carlos Sale sostiene que César Soto asesinó a Paulina por asfixia en la madrugada del 26 de febrero de 2006. Según esta hipótesis, tras el crimen, Soto habría recurrido a Kaleñuk para trasladar el cuerpo y garantizar la impunidad que se mantuvo durante años.
Veinte años de impunidad y encubrimiento
El caso Lebbos es recordado en Argentina por la extensa cadena de complicidades oficiales que incluyó a jefes policiales, secretarios de seguridad y hasta al fiscal original de la causa, Carlos Albaca, todos ya condenados por encubrimiento. El hallazgo del cuerpo el 11 de marzo de 2006 en la ruta 341 fue el inicio de una investigación marcada por la alteración de actas y la protección de sospechosos con vínculos políticos.




