El partido entre Atlético Tucumán y Tigre sufrió una interrupción durante el primer tiempo debido a incidentes registrados en las tribunas del estadio Monumental José Fierro. A los 13 minutos de la etapa inicial, el árbitro detuvo las acciones en el campo de juego al advertir anomalías en el sector de las gradas y el perímetro del césped.

La detención del encuentro no estuvo vinculada a faltas deportivas o revisiones arbitrales, sino a alteraciones en el orden de las instalaciones.

Los motivos de la interrupción en el partido entre Atlético Tucumán y Tigre

El parate se originó por una serie de hechos simultáneos que requirieron la intervención del operativo de seguridad:

  • Despliegue en el alambrado: Un grupo de simpatizantes locales comenzó a mover la red parapelota y desplegó una bandera con la leyenda «Para el mundo».
  • Invasión de campo: Un espectador evadió los controles de seguridad e ingresó al terreno de juego, lo que motivó el accionar directo del personal policial para interceptarlo y retirarlo del estadio.

A los 16 minutos, con el juego aún detenido, el delantero local Leandro Díaz se acercó al sector del conflicto para dialogar con los hinchas involucrados y solicitar que cesaran su accionar para poder continuar con el encuentro.

Finalmente, tras ocho minutos de demora y una vez que las autoridades policiales garantizaron las condiciones de seguridad, el árbitro ordenó la reanudación del partido entre Atlético Tucumán y Tigre. El cronómetro marcaba los 21 minutos cuando el juego se reinició con la ejecución de un tiro libre a cargo de Franco Nicola.