La historia de una médica argentina que cruzó el mundo por una causa colectiva llega a la pantalla con “Legerin, en busca de Alina”, un documental que propone tender puentes entre América Latina y Medio Oriente desde la memoria, la lucha y la solidaridad.

La película recupera la vida de Alina Sánchez, una joven que dejó Argentina para sumarse al proceso político y social en Rojava, la región kurda de Siria que resistió el avance del Estado Islámico a mediados de la década pasada. Allí no solo participó en tareas vinculadas a la defensa del territorio, sino que también trabajó en la construcción de un sistema de salud comunitario.

Dirigido por María Laura Vásquez, el documental es el resultado de un trabajo colectivo entre equipos de Argentina y Kurdistán. La producción combina registros en Córdoba —donde Alina vivió— con imágenes filmadas en Qamishlo, capital de Rojava, logrando una narrativa que cruza geografías, idiomas y experiencias.

Más allá del recorrido biográfico, la propuesta invita a pensar las conexiones entre distintas luchas. La resistencia kurda, la organización de las mujeres y las búsquedas de autonomía dialogan con procesos latinoamericanos, mostrando que, pese a las distancias, existen problemáticas y horizontes comunes.

La realización no estuvo exenta de desafíos: investigar la complejidad del conflicto kurdo, coordinar equipos a miles de kilómetros y trabajar con materiales en distintos idiomas fueron algunos de los puntos clave de un proceso largo y minucioso.

Con una duración de 82 minutos, la película reconstruye el camino de Alina desde la Patagonia hasta Medio Oriente, pasando por Cuba, donde se formó como médica. Su figura funciona como hilo conductor de una historia más amplia, atravesada por la resistencia colectiva y los proyectos políticos alternativos.

El film se proyecta en el Festival Calamuchita FotoDoc y ya obtuvo reconocimiento internacional en distintos certámenes, consolidándose como una propuesta que combina cine documental con reflexión política.

Como complemento, el evento también presenta una muestra fotográfica sobre combatientes kurdas, que aporta otra mirada sobre el rol de las mujeres en estos procesos, poniendo en foco no solo la lucha armada, sino también sus proyectos sociales, culturales y políticos.

En definitiva, “Legerin, en busca de Alina” no es solo un documental biográfico: es una invitación a mirar el mundo desde otro lugar y a reconocer las conexiones entre historias que, a simple vista, parecen lejanas.