La crisis en Medio Oriente suma un nuevo capítulo de tensión. Mientras Irán elevó el tono contra Estados Unidos y sus aliados en Naciones Unidas por la situación en el estrecho de Ormuz, Israel volvió a lanzar ataques sobre el sur del Líbano, donde ya se reportan al menos 12 muertos y decenas de heridos.
Desde la ONU, el representante iraní Amir Saeid Iravani cuestionó la iniciativa impulsada por Washington y países del Golfo para garantizar la seguridad marítima en Ormuz. Según Teherán, la propuesta busca justificar una mayor presión militar sobre Irán y no resolver el conflicto de fondo.
El diplomático aseguró que su país está dispuesto a garantizar la libre navegación en la zona, aunque condicionó cualquier acuerdo al final definitivo de la guerra y al levantamiento del bloqueo marítimo.
En paralelo, la situación en el Líbano continúa agravándose pese a los anuncios de alto el fuego parcial. Autoridades libanesas denunciaron nuevos bombardeos israelíes en distintas localidades del sur del país, con víctimas civiles, personal médico herido y daños sobre ambulancias y zonas residenciales.
El gobierno libanés acusó a Israel de violar el derecho internacional humanitario y pidió una reacción urgente de la comunidad internacional ante el avance del conflicto.




