El mercado laboral argentino refleja una tendencia cada vez más visible: más adultos mayores continúan trabajando o vuelven a buscar ingresos después de jubilarse. En ese escenario, Tucumán aparece entre las provincias donde más creció este fenómeno.
Según un informe de la consultora Politikón Chaco, la cantidad de personas mayores de 65 años ocupadas en Tucumán prácticamente se duplicó en los últimos años.
Mientras en 2016 había poco más de 14 mil trabajadores mayores, hacia fines de 2025 la cifra ya superó las 28 mil personas, marcando uno de los incrementos más importantes del país.
Actualmente, los adultos mayores representan el 6,5% de la fuerza laboral del Gran Tucumán, un porcentaje que se ubica por encima del promedio nacional.
Detrás de este crecimiento aparece una realidad económica cada vez más marcada: muchos jubilados continúan trabajando porque los ingresos previsionales no alcanzan para cubrir gastos básicos.
El informe sostiene que el aumento del empleo entre mayores de 65 años está más relacionado con la necesidad económica que con una elección personal o vocacional.
La mayoría de los trabajadores mayores se desempeña como cuentapropista, aunque también creció de manera sostenida el empleo informal. Más de la mitad de los asalariados de esa edad trabaja actualmente sin registración formal.
Otro dato que preocupa es que muchos adultos mayores siguen activos en rubros físicamente exigentes, como la construcción y el comercio, reflejando el deterioro del poder adquisitivo de las jubilaciones.
Así, Tucumán se convirtió en uno de los casos más representativos de una problemática que atraviesa a toda Argentina: cada vez más personas continúan trabajando después de jubilarse para sostener su economía cotidiana.




