El músico tenía 55 años y falleció en la madrugada del sábado en su escuela de percusión. Fue una figura clave en los inicios de la banda y referente en el ámbito musical.

Una descompensación fatal en su propia escuela

Daniel Oscar Buira, reconocido como el primer baterista de la banda Los Piojos, murió este sábado por la madrugada luego de descompensarse en la sede de La Chilinga, espacio que él mismo había fundado y dirigía.

El hecho ocurrió cerca de las cuatro de la mañana, en el patio del establecimiento ubicado en El Palomar, partido de Morón. Según trascendió, el músico —que padecía asma— comenzó a tener dificultades respiratorias, pidió ayuda y poco después se desmayó.

Personal del SAME llegó rápidamente al lugar, pero no logró reanimarlo. La Fiscalía N° 8 de Morón inició actuaciones para determinar las causas de la muerte, incluyendo la realización de una autopsia.

Trayectoria, legado y compromiso

Buira formó parte de Los Piojos desde su nacimiento en 1988 hasta 1999, participando en la grabación de sus primeros cinco discos. Años más tarde, en 2024, se había reencontrado con la banda en el marco de su regreso a los escenarios.

A lo largo de su carrera, compartió proyectos con artistas como Fito Páez, Mercedes Sosa, Vicentico y Pedro Aznar, entre muchos otros. También impulsó su propio proyecto, “No Bailo”, donde exploró una fusión entre el rock y la percusión.

Desde la creación de La Chilinga en 1995, Buira sostuvo además un fuerte compromiso social: cada año participaba junto a sus alumnos en actividades conmemorativas del 24 de marzo, en el marco del Día de la Memoria.

Su muerte se produce a pocos días de un nuevo aniversario del golpe militar de 1976, una fecha que lo encontraba siempre activo desde el arte y la memoria colectiva.