El operativo que marcó la represión estudiantil

El 16 de septiembre de 1976, la dictadura militar argentina ejecutó uno de sus operativos más emblemáticos: «La Noche de los Lápices». Grupos de tareas al mando del general Ramón Camps secuestraron a estudiantes secundarios de La Plata que habían participado en reclamos por el boleto estudiantil. Seis de esos jóvenes -Claudia Falcone, Francisco López Muntaner, María Clara Ciocchini, Horacio Ungaro, Daniel Racero y Claudio de Acha- permanecen desaparecidos, convertidos en símbolos de la violencia estatal contra la militancia juvenil.

La respuesta judicial 49 años después

En marzo de 2024, el Tribunal Oral Federal 1 de La Plata dictó diez condenas a prisión perpetua por los crímenes cometidos durante este operativo. Los condenados incluyen a responsables del Ejército, inteligencia y policía bonaerense que integraron el llamado «Circuito Camps». Entre ellos, figuran el exministro de Gobierno Jaime Smart y el médico policial Jorge Bergés. El juicio, que comenzó en 2020 durante la pandemia, contó con el testimonio de sobrevivientes como Emilce Moler, Pablo Díaz y Gustavo Calotti.

Memoria activa: de la represión a la enseñanza colectiva

«La Noche de los Lápices» trascendió el hecho histórico para transformarse en un símbolo de memoria y resistencia. La dictadura justificó la represión mediante documentos como «Subversión en el ámbito educativo», que caracterizaba la militancia estudiantil como «agresión marxista internacional». Hoy, cada 16 de septiembre, el lema «Los lápices siguen escribiendo» mantiene viva la memoria de los jóvenes desaparecidos y reafirma el valor de la participación estudiantil en la defensa de los derechos humanos y la educación pública.

El caso sigue resonando como recordatorio de la brutalidad del terrorismo de estado y la importancia de la memoria colectiva para construir una sociedad más justa y democrática.