A 70 años de la denominada Masacre de José León Suárez, la Justicia Federal de San Martín reconoció por primera vez que los fusilamientos ocurridos en junio de 1956 constituyeron crímenes de lesa humanidad y atribuyó al Estado argentino la responsabilidad por su planificación y ejecución.

La sentencia, dictada por la jueza Alicia Vence en el marco de un Juicio por la Verdad, también dispuso una serie de medidas de reparación y preservación de la memoria para las víctimas y sus familiares.

Los hechos ocurrieron entre la noche del 9 y la madrugada del 10 de junio de 1956, durante la autodenominada Revolución Libertadora, y fueron reconstruidos años más tarde por Rodolfo Walsh en su emblemática obra «Operación Masacre», considerada una referencia del periodismo de investigación en América Latina.

La magistrada determinó que las detenciones y fusilamientos fueron ejecutados por fuerzas policiales bajo órdenes de las autoridades de facto encabezadas por Pedro Eugenio Aramburu e Isaac Francisco Rojas. Cinco personas fueron asesinadas y otras siete lograron sobrevivir.

Aunque todos los responsables ya fallecieron, la jueza estableció que les habría correspondido la pena de prisión perpetua por los delitos de allanamiento ilegal, privación ilegítima de la libertad y homicidio agravado por alevosía.

Medidas de reparación y memoria

El fallo ordenó la publicación de la sentencia en los boletines oficiales de la Nación y de la provincia de Buenos Aires, la incorporación de los hechos a los contenidos educativos y la colocación de placas conmemorativas en los lugares vinculados a la masacre.

Además, dispuso la creación de un sitio de memoria en el predio de los antiguos basurales de José León Suárez y la inclusión de las víctimas en el registro estatal de personas afectadas por violencia institucional.

La resolución toma como antecedente el Juicio por la Verdad de la Masacre de Napalpí, realizado en 2022, y representa un hecho histórico: es la primera vez que la Justicia argentina reconoce formalmente como delitos de lesa humanidad a los fusilamientos de José León Suárez, reafirmando el valor de la memoria, la verdad y la justicia en la vida democrática del país.