Mientras el público aguarda el estreno en cines de “Don’t Look Back in Anger” —el documental centrado en su regreso a los escenarios y el tour global “Live ’25”, que desató furor en River con dos fechas colmadas—, una noticia sacudió a los fanáticos del britpop: más de 100 horas de grabaciones inéditas de Oasis saldrán a subasta en octubre, desatando el inmediato rechazo de Liam y Noel Gallagher.

La valiosa recopilación reúne registros de recitales en vivo, ensayos de estudio, pruebas de sonido y charlas íntimas entre los integrantes durante el momento de mayor apogeo artístico y comercial de la agrupación británica.

Joyas ocultas y un registro legendario de 1996

El lote comprende un volumen técnico impactante: 209 cintas DAT, 73 casetes analógicos y tres MiniDiscs. Entre las piezas más destacadas figura el que sería el único testimonio en audio del histórico concierto de Loch Lomond, brindado por la banda en Escocia durante agosto de 1996 ante una multitud récord.

Todo el catálogo perteneció originalmente a Huw Richards, ingeniero de sonido del grupo entre 1994 y 2001, quien capturó el audio directamente desde las consolas oficiales. Tras su fallecimiento, su hijo Owain Richards decidió liberar el material para su comercialización pública tras conservarlo en el ámbito privado por más de dos décadas.

Cifras millonarias y la resistencia de los hermanos

La puja estará a cargo de Littleton Auctions, fijando una cotización base estimada de entre 1,62 y 2,16 millones de dólares con fecha límite para el 3 de octubre. No obstante, la operación avanza en medio de un frente de conflicto con el management y los fundadores del grupo.

Ben Homer, director general de la entidad de subastas, reconoció la incomodidad de los músicos frente a la maniobra: “El entorno de Oasis está al tanto y manifestó su preocupación, algo lógico por el volumen y valor de este archivo; sin embargo, procedemos con absoluta claridad y dentro del marco legal vigente”.

Por su parte, el heredero de las cintas justificó la decisión de desprenderse de las reliquias: “Estuvieron bajo mi resguardo durante más de veinte años, pero considero que llegó el momento de transferirlas a manos de quienes comprendan en profundidad su trascendencia cultural”.