Brasil: el desempleo marca un mínimo histórico antes de las elecciones

La desocupación cayó al 5,3% en el trimestre cerrado en agosto, mientras el empleo formal y los ingresos alcanzaron niveles récord. El dato aparece a pocos días de las elecciones presidenciales.

El mercado laboral brasileño llega a las elecciones presidenciales con uno de sus principales indicadores en niveles históricamente bajos. La tasa de desempleo se ubicó en 5,3% en el trimestre comprendido entre junio y agosto, según el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE). Es el menor registro de la serie histórica iniciada con la metodología actual en 2012.

El indicador confirma una tendencia de descenso registrada durante los últimos meses: la desocupación había sido del 6,1% en el trimestre cerrado en marzo y se ubicó en 5,3% en el período terminado en julio. En la comparación interanual, la caída fue de 0,3 puntos porcentuales.

Más empleo y récord de trabajadores registrados

La mejora no se limitó a la tasa de desempleo. La cantidad de personas ocupadas también alcanzó un máximo histórico, mientras que el número de trabajadores del sector privado con contrato formal llegó a 39,5 millones. La industria incorporó alrededor de 265.000 personas y la construcción sumó otras 306.000 en relación con el trimestre terminado en mayo.

La informalidad, sin embargo, continúa siendo una característica estructural del mercado laboral brasileño. En el último registro representó el 37,5% de la población ocupada, equivalente a unos 38,8 millones de trabajadores entre personas sin contrato formal y trabajadores por cuenta propia o empleadores sin registro empresarial.

También aumentaron los ingresos. El promedio mensual llegó a 3.777 reales, frente a los 3.752 reales del trimestre anterior. La masa salarial alcanzó los 385.600 millones de reales, el valor más elevado de la serie.

Un dato económico en plena campaña

El resultado se conoce pocos días antes de la primera vuelta de las elecciones presidenciales y forma parte de los datos económicos que atraviesan la campaña de Luiz Inácio Lula da Silva.

El Gobierno brasileño también destaca la evolución de programas sociales como Bolsa Família, cuyo monto mínimo fue elevado recientemente de 600 a 691 reales. Según las estimaciones oficiales citadas por Página/12, el incremento tendrá un impacto fiscal de unos 5.800 millones de reales durante lo que resta del año y de alrededor de 22.000 millones en 2027.

Lula también propone reducir progresivamente la jornada laboral de seis a cinco días semanales, con el objetivo de avanzar hacia una semana de 40 horas sin reducir los salarios. La propuesta contempla una transición inicial hacia las 42 horas.

Un mercado laboral fuerte, pero con tensiones

Los datos muestran una situación favorable en materia de empleo, aunque no eliminan otros problemas económicos. Un informe reciente de El País señala que el 82% de los hogares brasileños tiene algún nivel de endeudamiento, mientras que una parte importante de las familias continúa enfrentando dificultades vinculadas con el costo de vida.

De esta manera, el escenario económico brasileño combina desempleo en mínimos históricos, récord de empleo formal y crecimiento de los ingresos, junto con informalidad y elevados niveles de endeudamiento. Son variables que forman parte del debate económico de una elección presidencial marcada por la disputa entre Lula y Flávio Bolsonaro.