Francia: estudiantes, docentes y sindicatos vuelven a las calles contra el ajuste

La movilización convocada para este martes 6 de octubre reúne a estudiantes secundarios, universitarios y organizaciones sindicales, en medio de una creciente disputa por el presupuesto educativo y el ajuste del Gobierno.

Francia se prepara para una nueva jornada de movilización este martes 6 de octubre, con estudiantes secundarios y universitarios, docentes y organizaciones sindicales convocados a marchar en distintos puntos del país. Las protestas, que comenzaron en septiembre por las condiciones de las escuelas, se extendieron durante las últimas semanas y ahora confluyen con el rechazo sindical al proyecto presupuestario para 2027.

El movimiento estudiantil reclama más docentes, reducción del número de alumnos por aula, mejoras edilicias y mejores condiciones de cursada. También cuestiona Parcoursup, la plataforma utilizada para el acceso a la educación superior, y plantea cambios en un sistema que los sindicatos educativos consideran desigual.

Más de 400 escuelas afectadas

La protesta se extendió a cientos de establecimientos secundarios. Este lunes, el Ministerio de Educación informó que 413 centros educativos registraban bloqueos, protestas u otros incidentes, aunque la cifra representaba un descenso respecto de los 610 establecimientos afectados el jueves anterior.

En paralelo, el Gobierno había dispuesto el cierre total o parcial de cientos de escuelas para intentar contener los disturbios. Según el ministro de Educación, Édouard Geffray, entre 400 y 500 establecimientos permanecían afectados al comenzar la semana, sobre un total cercano a 3.700 institutos.

La protesta también estuvo acompañada por episodios de violencia. Las autoridades informaron daños en al menos 24 establecimientos y 78 trabajadores de la educación heridos desde el comienzo de las movilizaciones. Reuters señaló además que cerca de 5.000 personas, en su mayoría adolescentes, habían sido detenidas desde el inicio de las protestas.

Los sindicatos se suman a los estudiantes

La jornada del martes tendrá una característica diferente respecto de las primeras movilizaciones: varias organizaciones sindicales llamaron a acompañar a los estudiantes e incluso convocaron a la huelga.

La CGT anunció que participará de las manifestaciones y llamó a sus afiliados a acompañar a los jóvenes. En el ámbito educativo, SNES-FSU, SNUEP-FSU y SNEP-FSU también convocaron a una huelga para el 6 de octubre, reclamando recursos para la educación pública.

La CGT y otros sindicatos sostienen que los reclamos estudiantiles coinciden con demandas que los trabajadores de la educación vienen planteando desde hace años: mayor cantidad de personal, mejores condiciones laborales y más inversión pública.

De esta manera, una protesta que inicialmente se concentraba en los establecimientos secundarios comenzó a vincularse con el conflicto más amplio alrededor del presupuesto francés.

El ajuste presupuestario, en el centro de la disputa

La movilización ocurre mientras el Gobierno de Sébastien Lecornu intenta avanzar con el presupuesto de 2027 y reducir el déficit público. El proyecto contempla un importante programa de reducción del gasto, que generó rechazo entre sindicatos y organizaciones sociales.

Para los sindicatos, las restricciones presupuestarias repercuten directamente sobre los servicios públicos. En educación, el reclamo apunta a que la falta de docentes y el deterioro de los edificios no pueden resolverse sin aumentar los recursos destinados al sector.

El SNES-FSU sostuvo que las demandas de los estudiantes están vinculadas con las condiciones concretas en las que funciona actualmente la educación pública y reclamó respuestas presupuestarias del Gobierno.

Una movilización que cambia de escala

La incorporación de docentes y sindicatos modifica la dimensión de la protesta. El movimiento estudiantil ya había logrado extenderse desde la región parisina hacia distintos puntos de Francia y, en los últimos días, también sumó movilizaciones universitarias.

El Gobierno intenta recuperar el control de la situación y diferenciar entre los reclamos educativos y los episodios violentos registrados durante algunas protestas. Las organizaciones estudiantiles, por su parte, mantienen la convocatoria para este martes.

La jornada del 6 de octubre será así un nuevo capítulo de un conflicto que comenzó en las escuelas pero que ahora se conecta con una discusión más amplia: qué recursos destinará Francia a su sistema educativo y cómo se distribuirá el costo del ajuste presupuestario.