La confesión por escrito que desnuda una mentira oficial

En una admisión que sacude los cimientos de su propia credibilidad, el Ministerio de Capital Humano, a cargo de Sandra Pettovello, reconoció de manera oficial que la famosa “auditoría” que usaron para justificar el corte de alimentos a miles de comedores comunitarios nunca existió. La revelación llega como respuesta a un pedido de acceso a la información pública, forzando al Gobierno a confesar que su principal argumento era, sencillamente, falso.

La diputada Natalia Zaracho había presentado el pedido de información en mayo de 2024, justo un día después de que Nicolás Posse, entonces jefe de Gabinete, citara esa auditoría fantasma en el Congreso. Ante la negativa inicial de Pettovello a proporcionar las pruebas, la diputada llevó el caso a la Justicia. Tras más de un año de litigio, un fallo favorable obligó al ministerio a responder, y la única respuesta posible fue admitir la mentira: el documento no existe.

Las consecuencias de una justificación inventada

Esta confesión oficial echa por tierra las declaraciones del presidente Javier Milei, la propia Pettovello y Posse, quienes usaron el argumento del “50% de comedores fantasma” para suspender el envío de comida. La consecuencia directa de esta decisión basada en una ficción fue la retención de millones de kilos de alimentos que estuvieron a punto de vencer en depósitos del gobierno, mientras se ponía en riesgo la alimentación de miles de personas.