Boca Juniors se adjudicó una victoria categórica en el Superclásico, imponiéndose por 2-0 sobre River Plate en la Bombonera. El equipo dirigido por Claudio Úbeda fue superior de principio a fin y, con goles de Exequiel Zeballos y Miguel Merentiel, selló un triunfo que trae un premio doble: la victoria en el clásico y la clasificación asegurada a la Copa Libertadores 2026.
Dos golpes en momentos clave
El partido, que comenzó con la cautela habitual de un Superclásico, se fue desordenando con el correr de los minutos. En un primer tiempo que se tornó desprolijo y de ida y vuelta, Boca demostró ser más inteligente en el caos. La apertura del marcador llegó en un momento psicológico: al minuto de adición (45’+1), Exequiel «Changuito» Zeballos batió a Armani para el 1-0 y mandó al local al descanso con una ventaja crucial.
Si el primer gol fue un golpe, el segundo fue un nocaut. River no había terminado de acomodarse en el complemento cuando, al primer minuto del segundo tiempo (1′ ST), Boca sentenció la historia. Miguel Merentiel conectó tras una asistencia de Zeballos, firmando el 2-0 que resultó definitivo.
Un River frustrado y superado
El 2-0 fue lapidario para el conjunto de Marcelo Gallardo. Lejos de encontrar una reacción futbolística, River se sumió en la frustración y la impotencia. La imagen del «Millonario» quedó reflejada en la cantidad de amonestaciones: acumuló seis tarjetas amarillas (Martínez Quarta, Acuña, Armani, Montiel, Borja y Galarza Fonda), evidenciando un equipo desbordado por la solidez de su rival.
Incluso hubo tiempo para una polémica que el VAR desactivó. El árbitro sancionó penal de Armani sobre Milton Giménez, pero tras la revisión de la tecnología, se anuló la decisión al considerar que existió un enganchón previo del delantero «Xeneize».
Doble premio: Clásico y Copa
El «Xeneize» llegaba al duelo con mayor tranquilidad, como líder de su zona, mientras que River atravesaba un mar de dudas con solo una victoria en sus últimos seis encuentros. La victoria en la Bombonera no solo ratifica el buen momento de Boca en el torneo local, sino que le otorga el pasaje directo a la Copa Libertadores 2026, un objetivo fundamental que el club celebra junto al triunfo contra su eterno rival.




