Cada vez que Argentina e Inglaterra se enfrentan en un Mundial, es inevitable volver al 22 de junio de 1986, el día en que Diego Armando Maradona escribió una de las páginas más recordadas de la historia del fútbol con la inolvidable Mano de Dios.
En la previa de una nueva semifinal mundialista entre ambos seleccionados, volvió a tomar fuerza el relato que el propio Maradona hizo en 2020, cuando recordó cómo nació aquella jugada frente a los ingleses en el estadio Azteca.
La explicación de Maradona
Durante una entrevista con AFA Play, Diego contó que la acción comenzó cuando intentaba combinar con Jorge Valdano, pero el defensor inglés Kenny Sansom interceptó el pase.
Al ver que la pelota quedaba demasiado alta, entendió que no llegaría con la cabeza. «Se me ocurrió meter la mano y meter la cabeza», recordó el Diez sobre la maniobra que terminó con la pelota dentro del arco.
Tras convertir, confesó que su única preocupación fue validar el gol. «Empecé a gritar ‘gol, gol'», relató sobre ese instante que quedó grabado para siempre en la memoria del fútbol.
La reacción de sus compañeros
Maradona también reveló que varios compañeros advirtieron inmediatamente lo que había sucedido. Según contó, Sergio «Checho» Batista le preguntó si había convertido con la mano, a lo que respondió entre risas: «Callate la boca y abrazame».
También recordó que Jorge Valdano quiso confirmar la jugada, pero Diego evitó cualquier explicación en ese momento y le pidió que siguiera festejando.
Aquel gol, bautizado para siempre como «La Mano de Dios», fue apenas el comienzo de una tarde inolvidable. Minutos más tarde, Maradona marcaría el que para muchos sigue siendo el mejor gol en la historia de los Mundiales, tras dejar en el camino a medio equipo inglés antes de definir frente al arquero.




