Los gobernadores de Neuquén, Río Negro y Chubut tomaron una decisión histórica: prohibieron hacer fuego en toda la Patagonia durante todo el verano. La medida, que rige hasta abril de 2026, llega después del invierno más seco en 14 años y con el fantasma de los incendios forestales que el verano pasado arrasaron miles de hectáreas y se cobraron una vida.
Multas millonarias
Las sanciones por violar la prohibición son excepcionalmente duras. En Río Negro, las multas pueden alcanzar los $150 millones, calculadas en base al valor de 100.000 litros de gasoil. Los tres gobiernos provinciales advirtieron que además iniciarán acciones penales contra quienes provoquen incendios, buscando que los responsables resarcijan todos los gastos de combate del fuego.
¿Por qué tanta severidad?
La situación es extremadamente crítica. La combinación de factores es explosiva:
- Acumulación récord de biomasa seca lista para combustionar
- Déficit hídrico del 30-40% respecto a un año normal
- Aumento de turistas en temporada alta
El riesgo es tal que hasta un ejercicio militar en Esquel provocó un incendio de cinco hectáreas hace dos semanas, cuando el disparo de un arma generó chispas sobre el pasto seco.
Lecciones del verano trágico
La medida no es exagerada. El verano pasado, El Bolsón vivió una tragedia: 191 viviendas destruidas, 3.600 hectáreas arrasadas y un hombre de 87 años muerto. En Neuquén, el incendio del Parque Nacional Lanín consumió 22.100 hectáreas y requirió tres meses de trabajo para ser controlado.
La Patagonia se prepara así para un verano donde la única chispa permitida será la del sol sobre las montañas.



