Polémicas, tensión y un partido que se fue de las manos

Así se retiró el árbitro. (Foto: Osvaldo Ripoll – La Gaceta)

La final de la Liga Tucumana terminó marcada por los tiros, corridas y escándalo, en una tarde que tuvo más lío que fútbol.

Tucumán Central le ganó 1-0 a Concepción FC con un gol rápido de Nelson Martínez Llanos, pero el partido se calentó enseguida.

Primero llegó el gol anulado a Concepción, que desató protestas, y después la jugada invalidada a Tucumán Central, que agregò más bronca. Todo en un ambiente que ya empezaba a ponerse áspero. En el segundo tiempo, las expulsiones de Emanuel Cuevas y César Abregú terminaron de encender la mecha.

Corridas en las tribunas y tensión afuera del estadio

Mientras adentro el partido se trababa entre discusiones y reclamos, las tribunas empezaron a desbordarse. Hubo corridas, empujones y lanzamiento de objetos, obligando a frenar el juego. El clima se volvió imposible de controlar y los incidentes se extendieron hacia avenida Roca, donde dos grupos de hinchas siguieron el cruce fuera del estadio.

Balas de goma y un operativo sin respuestas

La policía intervino con balas de goma para intentar dispersar a los sectores más conflictivos, pero la escalada ya era evidente.


El operativo desbordado quedó en el centro de las críticas y la final, que debería haber sido una fiesta, terminó completamente atravesada por los tiros, corridas y escándalo. La consagración de Tucumán Central en esta final de la Liga Tucumana quedó opacada.