El año cierra con el cinturón ajustado para las familias de la provincia. A pesar de la desaceleración inflacionaria, la economía hogareña no logró recuperar el terreno perdido. Un informe reciente revela una radiografía clara del gasto en el súper en Tucumán: los consumidores van menos veces a los comercios, el ticket promedio ronda los $33.000 y la tarjeta de crédito se convirtió en la herramienta fundamental para financiar la comida.
El escenario es de restricción. Según un sondeo de la consultora Moguier, el 62% de los consultados redujo sus gastos en el último mes. De hecho, la mitad de los encuestados declaró que se quedó sin dinero antes de terminar el mes. Peor aún, el 57% afirmó estar endeudado, un índice que creció 7 puntos respecto al inicio de este 2025.
«Tarjeteando» la comida
El dato más revelador del informe del Indec sobre los supermercados locales es el cambio en la forma de pago. Los tucumanos siguen la tendencia nacional de financiar el consumo corriente. Específicamente, el 44% de las ventas se pagaron con tarjeta de crédito.
Por su parte, el uso de la tarjeta de débito alcanzó el 26%, mientras que solo el 16% de las operaciones se concretó en efectivo. El resto se canalizó mediante billeteras virtuales y aplicaciones.
Además, se confirmó una caída en la frecuencia de compra. Históricamente, los súper de la provincia reportaban un millón de operaciones mensuales. Sin embargo, en septiembre (último dato oficial), esa cifra bajó a 817.883 tickets. Es decir, la gente va menos, pero gasta más por visita: el ticket promedio se ubicó en $33.739, superando la media nacional.
El costo de llenar el changuito
La consultora Analytica le puso precio a la «compra mensual» de una familia tipo de clase media. En este sentido, llenar el changuito demandó en Tucumán un promedio de $793.900 durante noviembre. Esta cifra equivale, por ejemplo, al 76% del valor de una Canasta Básica Total.
Aunque el norte del país registró las mayores subas del mes (lideradas por Formosa y Santiago del Estero), Tucumán mostró algunas particularidades. Por ejemplo, fue una de las provincias donde más bajó el precio de las galletitas de agua (-1,7%). No obstante, los rubros que más golpearon el bolsillo en el último año fueron indumentaria (53,4%) y carnes (45,2%).
Finalmente, hay una luz de esperanza. De cara al 2026, el 53% de los tucumanos espera una mejora en su capacidad de compra, apostando a que la contención presente se transforme en expansión futura.




