La voz de América Latina vuelve a resonar desde el pasado para interpelar el presente. En un hallazgo histórico para la música popular, se lanzó oficialmente un disco inédito de Mercedes Sosa, registrado durante su exilio en Suiza en 1980.

El material, que permaneció guardado en cintas de VHS durante décadas, captura una presentación íntima en un estudio de televisión helvético, en plena dictadura militar argentina.

Este lanzamiento no es una recopilación más. Es un documento sonoro que muestra a «La Negra» en un momento crucial, acompañada únicamente por la guitarra de Nicolás «Colacho» Brizuela. En un contexto marcado por la censura y el desarraigo, la grabación desnuda la potencia interpretativa de la tucumana sin artificios.

Restaurar la memoria del disco de Mercedes

La producción estuvo a cargo de la familia Matus (Araceli y Agustín) y el ingeniero de sonido Conrado Silvela. El desafío técnico fue trasladar la cinta de video original a los estándares digitales actuales sin perder la atmósfera de la época.

«No se trató solo de corregir imperfecciones, sino de poner en valor la textura irrepetible de la voz de Mercedes, las respiraciones y los silencios», explicó Silvela. El resultado es una cercanía estremecedora, donde el oyente puede sentir la «verdad» con la que Sosa cantaba sus penas y esperanzas lejos de casa.

«No se puede ser humilde»

El álbum incluye también fragmentos de una entrevista de aquel 1980, donde Mercedes reflexiona sobre el rol del artista, palabras que hoy cobran nueva vigencia:

«Pienso que cuando un artista se para ante cinco mil personas y larga su voz a pesar del miedo, no puede ser de ninguna manera humilde. El artista popular debe ser responsable de ese título; no es tan solo cantar con una bella voz, sino tener estudios profundos de la vida misma».

Arte y vigencia en streaming

La portada del álbum, diseñada por Nicolás Baumgartner, recupera la estética geométrica de los Juegos Olímpicos de los 80, creando un puente visual entre el archivo y la modernidad.

A pesar de que nos dejó en 2009, la vigencia de Mercedes es absoluta. Según datos recientes de Spotify, su música acumula más de 92 millones de reproducciones al año. Esto equivale a que, en algún lugar del mundo, tres personas le dan «play» a sus canciones cada segundo. Ahora, esos millones de oyentes tienen un nuevo tesoro para descubrir.