Prueba de equipamiento en la Jefatura de Policía

En el marco de una presentación oficial de nuevo equipamiento para la Policía de Córdoba, el ministro de Seguridad provincial, Juan Pablo Quinteros, se sometió a una demostración en vivo de un guante eléctrico de bajo voltaje, dispositivo destinado a la reducción de personas en situaciones operativas específicas. Tras recibir la descarga, el funcionario perdió el equilibrio y debió ser asistido por personal policial.

La actividad tuvo lugar en el hall central de la Jefatura de Policía y contó con la presencia del jefe de la fuerza, Marcelo Marín, los subjefes Iván Rey y Alberto Bietti, además de autoridades del área de Seguridad.

El dispositivo probado, identificado como G.L.O.V.E. CD3, está diseñado para provocar una parálisis muscular transitoria, sin generar lesiones permanentes. Según se explicó durante la presentación, su utilización se encuentra regulada por los protocolos de uso escalonado de la fuerza, como alternativa previa al empleo de armas letales.

Inversión en equipamiento policial

Durante el acto también se exhibieron otros elementos incorporados recientemente a la fuerza provincial, entre ellos:

  • 300 cascos de protección balística nivel RB3
  • 5.000 aerosoles de gas pimienta
  • Escudos de última generación
  • Kits de gas pimienta
  • Tobilleras con emisor de bajo voltaje
  • Más de 1,5 millones de cartuchos de distintos calibres

Desde el Ministerio de Seguridad informaron que la provincia alcanzó la cobertura total del personal policial con armamento menos letal, tanto de puño como largo.

Declaraciones del ministro

Tras la demostración, Quinteros reconoció la intensidad de la descarga y señaló que la experiencia permitió evaluar de manera directa la efectividad del dispositivo. En ese sentido, sostuvo que la incorporación de estas tecnologías busca ampliar las herramientas disponibles para intervenciones policiales, priorizando la protección de los efectivos y de la ciudadanía.

Las autoridades indicaron que los guantes eléctricos comenzarán a utilizarse de forma gradual en unidades especiales, como el grupo Éter. La iniciativa se inscribe en un plan de modernización impulsado por la gestión del gobernador Martín Llaryora, que incluyó la incorporación de más de 25.000 armas menos letales para la fuerza provincial.