El agujero de la capa de ozono irrumpió este martes sobre el sur de Argentina, trayendo una dosis extra de radiación ultravioleta que pone en jaque la salud y el ambiente en la Patagonia. Aunque es un fenómeno estacional, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y el programa Copernicus alertan por su impacto directo en localidades clave, con Ushuaia y Río Gallegos en el ojo del huracán.

Ciudades bajo fuego UV: Ushuaia y Río Gallegos en la mira

Datos satelitales muestran que el desplazamiento empezó a las 9 de la mañana y se extenderá hasta la tarde del miércoles 17, superando las 24 horas de exposición intensa. Ushuaia arrancó el día con niveles extremos de UV, marcados en violeta en los mapas de Copernicus, por encima del umbral 10 de la OMS. Río Gallegos, por su parte, sentirá el golpe fuerte en la madrugada. El SMN confirma que estos picos rompen con lo habitual para la primavera, exigiendo vigilancia total.

Riesgos en la piel y cómo blindarte

Esta debilidad en la capa protectora deja pasar rayos UV dañinos que queman la piel, irritan los ojos y suben el riesgo de cáncer. Las autoridades insisten: evitá el sol en las horas pico, usa protector solar aunque esté nublado y chequeá actualizaciones del SMN. Es un chaparrón transitorio, pero sin cuidados, pega duro en la salud humana. Recordemos que cada año, de agosto a diciembre, este agujero polar se cuela hacia el sur de Argentina y Chile, recordándonos lo frágil que es nuestro escudo atmosférico.

Recuperación lenta y ecosistemas en jaque

Buenas noticias: el Protocolo de Montreal de 1987 está dando frutos, con una recuperación clara de la capa de ozono. Pero el experto Alberto Redondas, del observatorio AEMET en Tenerife, avisa que la vuelta a la normalidad podría demorar unos 50 años, por emisiones ilegales y compuestos persistentes. Ambientalmente, es un golpazo: daña el plancton marino, base de la comida en el océano, frena anfibios y plantas sensibles. Incendios, volcanes o hasta basura espacial complican el rebote.

Clima y ozono: una dupla peligrosa para el futuro

El cambio climático no se queda atrás: el agujero altera lluvias en la Patagonia, mientras el CO₂ enfría la estratósfera y redistribuye el ozono desde los trópicos, dejando el sur más vulnerable. El SMN subraya que, pese a lo temporal, esta ráfaga en Tierra del Fuego exige acción ya para esquivar lo peor. Monitoreo al mango para lo que venga.