Estados Unidos e Irán avanzaron en conversaciones indirectas en Pakistán para convertir el alto el fuego en un acuerdo de paz duradero. Las dos primeras rondas se completaron en el Hotel Serena y entraron en una fase más técnica, con intercambio de borradores legales.

Avances y puntos en disputa

Las delegaciones, con mediación paquistaní, discutieron la desnuclearización exigida por Washington y el control del Estrecho de Ormuz, clave para el comercio mundial de petróleo. EE.UU. insiste en que Irán no puede tener armas nucleares, mientras Teherán defiende su soberanía y rechaza demandas que considera excesivas. Aunque hay diferencias importantes, ambas partes mostraron voluntad de seguir dialogando para llegar a un tratado formal que termine con el conflicto iniciado en febrero.

Próximos pasos

Las negociaciones continuarán este domingo con una nueva ronda. Desde la Casa Blanca, Donald Trump marcó la cancha: “Un buen acuerdo implica que no tengan armas nucleares. Ese es el 99% del objetivo”. El avance genera expectativas, pero también cautela, ya que las posiciones siguen alejadas en temas sensibles.

Un paso importante en medio de la tensión regional, con el mundo atento a si finalmente se logra una salida negociada al conflicto.