La joya tucumana, vendida al Botafogo por USD 9 millones, presionó para jugar el Mundial y hoy es clave en el equipo de Placente. «Era su sueño», justificó Ancelotti.
Con la camiseta número 10 en su espalda y una claridad mental que trasciende su edad, Álvaro Montoro se ha convertido en una de las figuras de la Selección Argentina Sub 20 que ya aseguró su pase a octavos de final del Mundial de Chile. El mediocampista ofensivo, que llegó al equipo tras una pulseada con su club Botafogo de Brasil, es hoy el cerebro del equipo de Diego Placente y el socio perfecto del goleador Alejo Sarco, con quien comparte historia desde las inferiores de Vélez.
El sueño mundialista: la presión familiar y el «sí» de Ancelotti
Jugar este Mundial no fue tarea fácil para Montoro. Al no ser una fecha FIFA, el Botafogo tenía derecho a retenerlo. Sin embargo, el jugador y su familia ejercieron una presión extra para que el club lo liberara, una situación que también vivió su compañero colombiano Jordan Barrera.
La postura del jugador encontró un aliado inesperado en el técnico del Fogão, Davide Ancelotti, quien justificó la decisión con palabras contundentes: “Primero, es una decisión del club y tengo que respetarla. Segundo, es un sueño para él. No vamos a retener a un jugador que sueña con jugar con su selección. Por eso se tomó esa decisión».
De Tucumán al mundo: una carrera meteórica
Nacido en Concepción, Tucumán, Montoro llegó a Vélez a los 9 años junto a su hermano Francisco. Ambos firmaron su primer contrato profesional simultáneamente en 2024, algo inédito en el club. Su debut en Primera no pudo ser más prometedor: en febrero de 2024, ingresó ante Huracán y en su primera intervención asistió a Emanuel Mammana para el gol del triunfo.
Su consagración llegaría en la Copa Libertadores, donde se convirtió en el jugador más joven en marcar para Vélez (a los 17 años) con un gol agónico ante Peñarol. Esas actuaciones despertaron el interés internacional y, con apenas 37 partidos en Primera, Vélez lo vendió al Botafogo por USD 9 millones -el 90% de su ficha-.
Presente y futuro: de campeón con Botafogo a figura mundialista
En el equipo brasileño, reciente campeón de la Copa Libertadores, Montoro firmó hasta 2029 y ya ha disputado 18 partidos, con 3 goles y 2 asistencias. Incluso debutó en el Mundial de Clubes ante el PSG.
Hoy, vistiendo la número 10 albiceleste, «Alvarito» busca emular la trayectoria de su predecesor Thiago Almada, también surgido de Vélez y campeón con el Botafogo y la Selección. Con su talento y determinación, Montoro representa no solo una esperanza en este Mundial Sub 20, sino también el futuro del fútbol argentino en el exterior.




