La reelección y la acusación de paralelismo
En la comunidad indígena de Amaicha del Valle, el conflicto sigue latente después de la Fiesta Nacional de la Pachamama 2026. No hubo acercamientos ni reuniones entre las partes tras el feriado de carnaval, y el tema de la legitimidad de autoridades queda en stand-by.
María Eva Pastrana fue ratificada como Pachamama por segundo año consecutivo, algo poco habitual ya que el cargo suele renovarse anualmente. Ella explicó que la continuidad responde a la falta de armonía interna y tensiones con sectores vinculados al gobierno provincial. Denunció que el delegado comunal Paul Caillou intentó imponer una “Pachamama paralela” (incluso mencionó que otra mujer estaba preparada), violando la Constitución interna de la comunidad. Por un momento se barajó elegir dos, pero se frenó para evitar violencia.
La versión del delegado y la pausa judicial
Paul Caillou rechazó las acusaciones: negó cualquier intento de imponer otra Pachamama y aclaró que solo pidió a la Justicia revisar el cumplimiento de los procedimientos ancestrales, sin autoproclamarse cacique. No hubo nuevos movimientos judiciales visibles ni llamados formales para dialogar. El escenario muestra dos visiones enfrentadas: una por la tradición comunitaria y otra por respetar normas internas, con sectores afines al cacique Horacio Díaz y al delegado en pugna. Por ahora, no hay fecha para un posible encuentro que destrabe el entuerto. La comunidad espera resolución sin más escalada.



