La ansiedad es una de las problemáticas de salud mental más extendidas en la actualidad. Se manifiesta a través de sensaciones como estrés, miedo, nerviosismo o preocupación constante, y puede impactar de lleno en la vida cotidiana si no se aborda de manera adecuada. Sin embargo, además del tratamiento profesional, hay un factor clave que muchas veces pasa desapercibido: la alimentación.
Qué alimentos pueden empeorar la ansiedad
Especialistas advierten que ciertos alimentos pueden intensificar los síntomas. Entre los principales señalados aparecen aquellos con alto contenido de cafeína, como el café o las bebidas energéticas, que pueden aumentar la excitación del sistema nervioso.
También se recomienda moderar el consumo de productos ultraprocesados, ricos en azúcares y grasas, ya que generan picos de energía seguidos de caídas bruscas que pueden afectar el estado de ánimo.
A esto se suman el alcohol y las bebidas azucaradas, que si bien pueden generar una sensación momentánea de relajación, a largo plazo tienden a empeorar los cuadros de ansiedad.
Desde el punto de vista clínico, la ansiedad puede presentarse de distintas maneras. Puede ir desde una preocupación persistente hasta episodios más intensos como los ataques de pánico. La doctora Elsa Constanzo, jefa del Servicio de Psiquiatría de Fleni, explica que mientras la ansiedad suele ser un estado sostenido en el tiempo, los ataques de pánico aparecen de forma repentina y con mayor intensidad.
Los síntomas no son solo emocionales: también pueden aparecer manifestaciones físicas como palpitaciones, sudoración, temblores o cansancio constante. En muchos casos, esta combinación termina afectando la calidad de vida de quienes lo padecen.
Desde la Sociedad Española de Psiquiatría y Salud Mental remarcan que el abordaje debe ser integral. Esto implica no solo tratamiento psicológico o médico, sino también incorporar hábitos saludables, como una alimentación equilibrada, actividad física y buen descanso.
En definitiva, lo que comemos también influye en cómo nos sentimos. Identificar y moderar ciertos alimentos puede ser un paso importante para mantener la ansiedad bajo control y mejorar el bienestar general.




