Francia enfrentó este miércoles una jornada de masivas protestas contra las medidas de ajuste económico, con consignas que llevaron a bloqueos en los principales ejes viales del país. La manifestación, convocada bajo la consigna «Bloqueemos todo», generó enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad en París, Lyon, Marsella y Rennes, resultando en numerosas detenciones durante las primeras horas de la mañana.

Respuesta policial y puntos críticos del conflicto

El ministro del Interior, Bruno Retailleau, movilizó a 80.000 efectivos policiales para contener las protestas. Según reportes de la Prefectura de Policía de París, solo en la capital y su área metropolitana se registraron al menos 75 detenciones antes de las 8:00 am. Las fuerzas de seguridad intervinieron para evitar el bloqueo del periférico parisino en puntos estratégicos como la Puerta de Bagnolet y la Puerta de la Chapelle, mientras que en Rennes debieron emplear gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes.

Crisis política y cambio de gabinete en medio del caos

Las protestas se producen en un contexto de profunda crisis política, apenas horas después de que el presidente Emmanuel Macron anunciara el nombramiento de Sébastien Lecornu, hasta entonces titular de Defensa, como nuevo primer ministro. La Confederación General del Trabajo (CGT) reportó aproximadamente 700 acciones de protesta en empresas e infraestructuras estratégicas del país, evidenciando el descontento social que atraviesa Francia frente a las políticas económicas del gobierno.