Una remontada memorable para Colapinto y Alpine en la Fórmula 1
Alpine necesitaba aferrarse a un verdadero milagro en el mítico trazado de Silverstone. Tras una jornada de clasificación para el olvido el sábado, que ubicó a Pierre Gasly en el decimoquinto cajón de salida y a Franco Colapinto relegado a la penúltima posición, la novena fecha de la temporada de Fórmula 1 se presentaba como una misión casi imposible para la escudería francesa. Sin embargo, con una largada espectacular del piloto argentino, un ritmo implacable y un desenlace cargado de drama por abandonos ajenos, el equipo festejó por partida doble. Colapinto completó la proeza en el noveno lugar y Gasly se quedó con el décimo puesto para sumar puntos de oro.
Una partida de manual y la escalada de posiciones
El Gran Premio de Gran Bretaña se inició con el caos habitual en las posiciones de retaguardia. En la primera variante, Alex Albon tuvo un roce con Esteban Ocon y un impacto posterior obligó a Oscar Piastri a ingresar prematuramente a los boxes. En medio de ese desorden, emergió la faceta más agresiva e inteligente de Colapinto. El argentino ratificó que las partidas son su marca registrada y avanzó cinco casilleros en el transcurso del giro inicial, dejando atrás a Valtteri Bottas, Oliver Bearman y Nico Hülkenberg para acomodarse rápidamente en el decimocuarto lugar. Si bien el piloto de Audi lo tocó desde atrás para recuperar el puesto por unos metros, el pilarense recuperó la posición de inmediato para mantenerse a la cola de su compañero de equipo.
Con el correr de las vueltas, el tándem de Alpine continuó escalando en la zona media. Ambos superaron la resistencia de Carlos Sainz y Ocon, poniendo en la mira al Audi de Gabriel Bortoleto. La carrera entró en una meseta de desgaste hasta que las paradas en los boxes inclinaron la balanza a favor de Colapinto. El equipo ejecutó un reemplazo impecable de neumáticos medios a duros para el argentino, mientras que los mecánicos de Gasly fallaron y le hicieron perder siete valiosos segundos, forzando al francés a remar desde atrás para volver a colocarse cerca de Franco.
El caos del final y la recompensa en los puntos
La definición de la carrera guardaba un desenlace frenético. Un coche de seguridad virtual provocado por el abandono de Hülkenberg achicó las brechas. Al mismo tiempo, el debutante Kimi Antonelli padeció fallas mecánicas en su Mercedes, cayendo de forma estrepitosa en el clasificador. Colapinto se mantenía a las puertas de la zona de puntos a falta de cuatro vueltas, hasta que un despiste y posterior abandono del tricampeón Max Verstappen terminó de abrirle el camino. A este factor se le sumó una penalización clave de cinco segundos que la FIA le aplicó a Antonelli por infracciones reglamentarias.
El cierre de la prueba se congeló bajo un régimen de neutralización que impidió modificaciones. En la parte alta, Charles Leclerc cruzó la meta en el primer puesto para darle a Ferrari una nueva victoria, secundado por George Russell y Lewis Hamilton. Pero la atención de los fanáticos argentinos se quedó con el box de la escudería francesa, donde se oficializó el premio con el sorprendente noveno lugar de Franco Colapinto y el décimo de Pierre Gasly. Una gran recompensa para el joven piloto nacional, que se recuperó del trago amargo en Austria y volvió a meterse con autoridad en la zona de privilegio del automovilismo mundial.




